El presidente Trump, ayer, al presentar su programa de infraestructura. Foto: AP

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó que en las próximas semanas anunciará una iniciativa para el cobro de un ‘impuesto comercial de reciprocidad’ a los países que aplican aranceles a las exportaciones estadounidenses.

El empresario sostuvo que es injusto que los países cobren impuestos a bienes estadounidenses cuando, éstos a su vez, son recibidos sin impuestos en Estados Unidos, por lo que contempla implementar un impuesto que compense estos cobros extras. 

Ese impuesto lo “vamos a cobrar a los países fuera de nuestro país, que se han aprovechado de Estados Unidos. Algunos se hacen llamar aliados, pero no son aliados en comercio”, dijo Trump durante una rueda de prensa con legisladores y funcionarios sobre infraestructura.

  • El Dato: El impuesto BAT fue diseñado para tratar de desalentar que las firmas de EU elijan importar un producto.

“Ellos mandan sus productos y no les cobramos nada y nosotros mandamos nuestros productos y nos cobran 50 o 65 por ciento de impuestos, y eso es injusto”, acotó. Según la agencia Infosel, Trump añadió que espera poder anunciar más detalles sobre esta iniciativa el próximo mes, pero cree que permita a su país recuperar el saldo positivo de su balanza comercial y que los países dejen de dañar la economía estadounidense. 

Cabe recordar que el presidente estadounidense ha sido altamente crítico de la política comercial de su país, pues considera que permite que otros países se aprovechen de su estructura para generar ganancias al tiempo que dañan a su industria y los trabajadores.

Por ello ha propuesto varias medidas para ajustar el balance comercial, incluyendo la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), con Canadá y México, así como aumentar el cobro de aranceles o algún otro castigo a las importaciones provenientes de países con quienes tiene alto déficit. 

Incluso, a inicios de su administración, tanto el presidente como líderes de su partido, como el vocero republicano de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, propusieron la creación de un impuesto de ajuste fronterizo que permitiera gravar las importaciones, mientras que incentivará las exportaciones. 

Este impuesto, conocido como BAT por las siglas en inglés (impuesto de ajuste fronterizo, fue diseñado para tratar de desalentar el que las empresas estadounidenses elijan importar un producto, porque representa un costo más bajo que comprarlo a firmas que lo producen en el país.

De ahí que esta nueva propuesta de un impuesto de reciprocidad podría ser el siguiente movimiento en el intento de Trump por crear políticas comerciales para muchos proteccionistas, con la intención de favorecer un sector exportador estadounidense más robusto, en aras de reducir el déficit comercial y, desde su punto de vista, tener mayor éxito económico.

Por otra parte, Trump  presentó ayer su esperado plan de infraestructura; una iniciativa de 1.5 billones de dólares que cumpliría varias promesas electorales. Sin embargo, el proyecto depende en buena parte de que gobiernos estatales y locales aporten mucho del financiamiento.

En Twitter, el mandatario declaró: “será una gran semana para infraestructura. Después de haber gastado 7 billones de dólares estúpidamente en el Medio Oriente, ¡Es hora de invertir en NUESTRO país”.

El mandatario se reunirá en las próximas horas con funcionarios estatales y locales a fin de recabar apoyo a la iniciativa.

El proyecto implica invertir 200 mil millones de dólares en fondos federales para estimular el gasto público estatal, a fin de reparar calles, carreteras, puertos y aeropuertos.