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jugadores galos festejan, ante un Martín Cáceres (22) desencajado, ayer en el estadio Nizhni Nóvgorod. Foto: Mexsport

Bien lo dijo el técnico de Uruguay, Óscar Washington Tabáres: “nos faltó lo que le falta a todos los equipos cuando pierden: ser mejor  que el rival”. Ayer Francia hizo lo que tenía que hacer, explotó su técnica, su calidad al frente, el buen recorrido en las bandas, explotó su medio campo y su portero hizo la que bien podría ser la parada del Mundial.

Francia fue el primer clasificado a las semifinales de Rusia 2018 y lo hizo a las costillas de una Uruguay que se plantó con su muralla defenciva en la parte de atrás, el corazón y su garra de medio campo para abajo, pero en la delantera les faltó su mejor hombre: Edinson Cavani.

Varane cabecea tras un buen pase por parte de Antoine Griezmann desde tiro de esquina. Foto: Mexsport

Los pupilos de Didier Deschamps jugaron de forma inteligente, con mucha juventud, gallardía y supieron ser pacientes durante los primeros minutos, en los cuales ofrecieron buen futbol y estilo; sin embargo, la férrea defensa charrúa, que hasta ayer apenas había recibido un gol en los cuatro primeros partidos de la justa, supo aguantar y los galos durante media hora fueron incapaces de descifrar el acertijo de los sudamericanos.

Pasado el minuto 30 fue cuando la Celeste equilibró el encuentro, echando mano de la velocidad de Martín Cáceres, Rodrigo Bentancur, Matías Vecino y Nahitan Nández, pero en una jugada cerca de la propia área uruguaya, Bentancur tuvo una fuerte entrada sobre Corentin Tolisso.

“Nos faltó lo que les falta a todos los equipos cuando pierden: ser mejor que el rival. Hoy fallamos todos y cuando digo todos me refiero también a los que estamos fuera del campo, a mí, por ejemplo”

Óscar Washington Tabáres

Técnico de la selección de Uruguay

Antoine Griezmann, un futbolista que conoce muy bien el proceder y la cultura charrúa, fue el encargado de hacerse del esférico, lo acomodó, pensó y luego, ante una uniforme defensa celeste y una pícara delantera francesa, amagó con el cobro y ahí rompió la zaga sudamericana, para que al momento de su tiro el caos fuera su principal recurso. Raphael Varane, jugador del Real Madrid, fue el que salió de entre un puñado de jugadores desorbitados; el defensa remató de cabeza desde el centro del área y acomodó junto al palo izquierdo del portero Fernando Muslera. Ahí, por fin, se abrió el marcador.

Hasta entonces fue cuando los pupilos del Maestro Óscar Washington Tabárez se despabilaron y fueron de forma seria al frente, y al 44’ Lucas Torreira mandó un centro por la derecha, el balón se paseó por toda el área de los galos y por la izquierda apareció Cáceres, quien cabeceó y puso el esférico por abajo, pero el guardameta Hugo Lloris hizo un paradón determinante, voló cual largo es y con las dos manos desvió el esférico; el zaguero Diego Godín aún tuvo el contrarremate, pero apenas alcanzó a sacar un tiro desviado y así llegó el fin del primer tiempo.

Hugo Lloris se estira completamente para evitar un remate de cabeza realizado por Martín Cáceres. Foto: Mexsport

Para el segundo tiempo, los dos clubes salieron con el mismo parado y sus mismos hombres, pero la Celeste tenía más necesidad y buscó; no obstante justo cuando los charrúas se aproximaban, ahí apareció una genialidad e los europeos y un error del portero uruguayo.

Gráfico: La Razón de México

Al minuto 61, Antoine Griezmann, que se encontraba al centro, un poco tirado a la izquierda, a 26.86 metros de la portería celeste, sacó un disparo que iba a 99.8 kilómetros por hora; el impacto causó sorpresa, pero parecía retenible, y sí, Muslera le puso las manos, aunque lo hizo de mala forma y la redonda terminó incrustándose en su cabaña. Una pifia, un error que valió el apagón anímico para los pupilos del Maestro Tabárez, del cual intentaron reponerse, pero no contaban con los argumentos futbolísticos más que ese corazón que siempre los ha caracterizado.

A partir del segundo tanto, los europeos sólo se dedicaron a guardar su marcador y los charrúas no desdeñaron la invitación, acudieron firmemente al medio campo galo y no se cansaron de llegar y llegar, algunas veces con claridad, otras no tanto, pero la defensa europea se comportó a la altura.

Griezmann remata desde fuera del área, pero el portero Fernando Muslera comete un grave error al atajar. Foto: Mexsport

En la recta final, Uruguay también hizo lo suyo, jugó a morder, pelear, apretar, meter dura la pierna, pero Francia no se la compró, se desempeñó con la cabeza fría y al final fue agotando el tiempo hasta que los sudamericanos aceptaron su destino, ése al que otras veces se niegan hasta el último minuto.

La Celeste quedó eliminada y su técnico lo reconoció: el rival fue mejor, se terminó este sueño y ahora vendrán otros sueños en el camino, dijo. Mientras que Didier Deschamps, también claro de su dominio, señaló que su equipo, repleto de juventud, tiene muchas chances de llegar hasta la final, para rememorar aquellos tiempos de gloria de aquel Francia 98, hoy tan lejanos y tan próximos.

“Fue una victoria merecida; Uruguay es un gran equipo, pero fuimos mejores porque tuvimos más control del partido. Tenemos un equipo joven, que va creciendo y no tengo ninguna preferencia como rival en semifinales. Nuestro potencial dice que nos alcanzó para estar entre los cuatro mejores, no sé si nos alcance para más”

Didier Deschamps

Técnico de la selección de Francia

 

  • El Dato: Francia es la primera selección en toda la historia del futbol que derrota a Argentina y a Uruguay en la fase final de una misma Copa del Mundo.
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