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El Papa francisco durante una misa en EU. Foto: AP

El arzobispo que acusó al Papa Francisco de encubrir los abusos sexuales del cardenal Theodore McCarrick escaló la guerra contra el Vaticano con una nueva carta en la que señala que el pontífice sostuvo en Estados Unidos una reunión secreta con una funcionaria de Estados Unidos que se negó a casar parejas del mismo sexo.

Aunque en su última aparición, tras publicar una carta  de 11 páginas en la que detallaba el presunto encubrimiento de Francisco, informó que desconectaría su celular y desapareció por razones de seguridad, Carlo María Viganò redactó una nueva misiva en la que dio su versión de los hechos durante la visita del Papa a Estados Unidos en 2015.

En la carta, Viganò afirma que el líder de la Iglesia católica se reunió con Kim Davis, una polémica burócrata de Kentucky que cobró notoriedad cuando externó su negativa a casar a parejas del mismo sexo.

La versión contradice la comunicación oficial la Santa Sede, que después de negar el encuentro se esforzó por restarle importancia y dijo que la única audiencia privada concedida por Francisco en Washington fue con un antiguo discípulo suyo, un hombre gay y su pareja.

Viganò, quien forma parte de un grupo de prelados conservadores tanto en el Vaticano como en Estados Unidos que han utilizado los escándalos sexuales para dañar a Francisco y su agenda, aseguró en su relato que decidió reaparecer luego de leer un artículo del New York Times en el que una víctima de abuso sexual por parte de religiosos en Chile sostuvo que el Papa le confió que el arzobispo llevó a Davis a escondidas.

“Me horroricé y despedí a ese nuncio”, refirió la víctima que le dijo el Papa.

Sin embargo el exembajador del Vaticano sostiene que Francisco y su equipo estuvieron de acuerdo en todo momento de que la reunión se llevara a cabo.

“Uno de ellos miente: la víctima o el Papa. Lo que es cierto es que el Papa sabia muy bien quién era Davis y él y sus colaboradores más cercanos aprobaron la audiencia privada”, escribió Viganò en la carta publicada en el sitio web conservador LifeSite.

La misiva provocó la respuesta del Vaticano a través del exvocero de Benedicto XVI, Federico Lombardi, y su ayudante Thomas Rosica, quienes en un comunicado transcribieron apuntes manuscritos de una reunión que tuvieron con Viganò la noche siguiente al encuentro con Davis.

En esos apuntes, según Rosica, Viganò les dijo que el Papa lo había regañado por “engañarlo” con el encuentro con Davis y por haber ocultado el hecho de que Davis se había casado cuatro veces.

  • El dato: La respuesta ocurre el mismo día que se anunció que Lombardi retoma más funciones.

En un pasaje del comunicado, Lombardi dijo que Viganò tomó la iniciativa para el encuentro con Davis, que debería haber sabido que provocaría un gran rechazo y que si bien funcionarios del Vaticano lo aprobaron, no estaban bien informados sobre la repercusión que tendría semejante encuentro.

Ese encuentro ha adquirido nueva importancia tras las denuncias de Viganò, de que informó a Francisco sobre los abusos de McCarrick el 23 de junio de 2013, pero que el papa, según él, lo rehabilitó de las sanciones que, también según él, le había impuesto el papa Benedicto XVI en 2009 o 2010.

No existen pruebas de que se hubieran aplicado esas sanciones, ya que en esos años McCarrick realizaba su oficio de manera muy pública y viajaba por el mundo en misiones para la iglesia. Viganò dijo que Francisco debería renunciar por su presunta complicidad en el encubrimiento de los abusos de McCarrick, que se prolongó durante dos décadas.

Francisco le quitó el capelo cardenalicio a McCarrick en julio pasado cuando una investigación estadounidense determinó que la denuncia de que manoseó a un adolescente en los años 70 era creíble. Hasta entonces, las únicas acusaciones contra McCarrick que habían tomado estado público eran las de relaciones con adultos, un abuso de poder que a los ojos de la iglesia era un delito mucho menos grave que el abuso sexual de un menor.

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