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Foto: Especial
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El documento que entregó aquel hombre tenía la firma de autorización del Presidente Enrique Peña, también los logotipos de Presidencia, el Escudo Nacional y demás imágenes. Otro de los papeles contaba con la firma del gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo, y sus respectivos escudos… sin embargo, todo era falso: ese sujeto que decía ser asesor en la Secretaría de Gobernación (Segob) en realidad era un defraudador.

Y así logró engañar a una veintena de elementos policiacos de diferentes corporaciones del país, a quienes les ofreció formar parte de un grupo especial de investigación.

Se llama Leonardo Sotelo Mejía y en los últimos meses se hizo de al menos tres millones de pesos que les robó a agentes y exagentes, a quienes les pidió el dinero, supuestamente porque debía pagar la autorización de las plazas que ocuparían.

La Razón obtuvo los documentos que este hombre mostraba a quienes ofrecía las plazas como parte de su farsa.

Uno de ellos tiene la firma del Presidente y supuestamente va dirigido al Comisionado Nacional de Seguridad, Renato Sales, pero en realidad es falso.

“Licenciado Renato Sales Heredia, secretario de Seguridad Nacional, he recibido su propuesta de realizar cambios pertinentes en la Secretaría de Seguridad Ciudadana en el Estado de México, así como nombrar al comandante como el nuevo director general de inteligencia e investigación”, se lee en el documento apócrifo.

Otro de los papeles está firmado por Del Mazo y algunos más por el Comisionado Estatal de Seguridad.

Gráfico: La Razón de México

La realidad es que todos los papeles parecen auténticos.

“Lo que hizo fue embaucarnos poco a poco. Nos mostraba documentos, nos enviaba papeles desde un correo de la Secretaría de Gobernación; le creímos todo”, contó a La Razón uno de los defraudados.

El engaño lo trabajó durante meses. Para imprimir mayor realidad, citaba a las personas en la Segob, donde según él tenía sus oficinas. Los veía en la calle y decía que iba llegando de una reunión.

“Cuando había marchas o bloqueos pedía reunirnos en una cafetería y llegaba caminando. Luego decía que debía retirarse rápido, pues tenía que regresar para participar en las negociaciones de esas manifestaciones”, contó otra víctima.

  • El Dato: Expertos advierten que solicitar un depósito a cambio de una oferta laboral es la primera alerta para detectar que se trata de una trampa para robarles.

Para recibir el dinero, Sotelo Mejía les dio el número de cuenta de una mujer, identificada como Mayra Arias Mendoza, quien, señaló, era contadora en Gobernación. Diversas fichas de depósito dan muestra de cada uno de los pagos.

La Razón consultó a funcionarios de la Comisión Nacional de Seguridad y del gobierno estatal, quienes aseguraron que este hombre no trabaja ni laboró en alguna dependencia que pudiera tener relación con esos supuestos ofrecimientos.

En realidad todo se trató de un fraude con el que robó más de tres millones de pesos.

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