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Frida, ayer, en la inauguración del Centro de Entrenamiento Avanzado de la Armada de México. Foto: Fernando Nava, La Razón
Frida, ayer, en la inauguración del Centro de Entrenamiento Avanzado de la Armada de México. Foto: Fernando Nava, La Razón

Aunque se suponía que la perrita rescatista Frida se jubilaría en dos años, la Secretaría de Marina Armada de México (Semar) afirmó que por el desgaste y edad del animal, podría dejar de prestar sus servicios en lo que resta del año o durante el siguiente, pues médicos veterinarios valoran su capacidad de respuesta para continuar dentro de la dependencia.

En entrevista con La Razón, el Capitán Sergio Suazo, de la Unidad de Comunicación Social (Unicos) de la Semar, indicó que el tiempo para que Frida sea jubilada es relativo, pues todo dependerá de la flexibilidad y capacidad en el olfato que ésta siga teniendo, pues a sus nueve años, la edad podría ocasionar que perdiera sus sentidos de rastreo.

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El tiempo para que se jubile es relativo, hay médicos veterinarios que la valoran y valoran a todos los binomios de la Armada, ahí checan su flexibilidad, su capacidad de respuesta y su sentido del olfato, que es primordial para sus tareas. Ahí dependerá el tiempo en que se decida su jubilación, pues cuando ya no tenga la capacidad se le dará su respectiva despedida”, afirmó.

Asimismo, indicó que por la edad que tiene Frida, si ocurre otra contingencia como la de hace un año, ella ya no sería quien fuera al frente de la operación, sino sus compañeros quienes buscarían rastro de personas extraviadas y posterior a un primer encuentro, ingresaría el can a dar el seguimiento.

Por otra parte, el director de Operaciones de la Unidad de Rescate Urbano (USAR, por sus siglas en inglés), Víctor Ayala, dijo que Contrario a lo que se pudiera pensar, el trabajo de un binomio canino no tiene horarios arduos, pues el buscar en una estructura sí representa un desgaste mayor para ellos.

“Hay veterinarios que la valoran, checan su flexibilidad, su capacidad de respuesta y su sentido del olfato, que es primordial para sus tareas. Ahí dependerá el tiempo en que se decida su jubilación

Capitán Sergio Suazo

El trabajo de Frida prácticamente es de 20 minutos en lo que se realiza una búsqueda, posteriormente puede descansar 12 o 24 horas y después se le puede llamar para una siguiente búsqueda”, indicó.

Para ello, detalló, se cuentan con elementos que realizan reconocimiento para no tener a los perros en trabajos forzados.

No es un trabajo continuo, es de mucho trabajo, mucho cuidado y no son llevados a un trabajo forzado”, expuso.

A un año del 19-S el director de la USAR destaca que el batallón que dirige se ha fortalecido, pues ha incrementado su matrícula, han tomado mayores cursos y los binomios caninos se siguen fortaleciendo.

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Parte del reforzamiento a los tres canes que tiene la USAR —Frida, Evil y Eco—, es la precisión con que siguen encontrando personas, pues día a día reciben su entrenamiento… hasta el momento ya somos 57 elementos, en los cuales podemos conformar un grupo a nivel mediano en cuestión de trabajos de rescate y tenemos tres binomios caninos que es Eco, Evil y Frida, son una herramienta principal”, dice.

Finalmente, Ayala relató que el trabajo que realiza todo su equipo requiere de una entrega al cien por ciento por parte de sus elementos, pues cuando hay una contingencia no hay nada más importante en ese momento.

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Por ello, dijo que cuando ocurrió la tragedia del 19 de septiembre, no tenía conocimiento sobre cómo estaba su familia, la cual vive en Morelos a unos cuantos kilómetros de donde fue el epicentro. Sin embargo, fue hasta que llegó a la Ciudad de México cuando pudo comunicarse con ellos para seguir trabajando en calma.

A mi familia siempre la había tratado de educar en ese aspecto (ante una tragedia) pero en el caso de la unidad USAR lo que primero hacemos es tratar de comunicarnos con las familias para poder tener la tranquilidad y seguir trabajando. Toda mi familia vive en Jojutla, Morelos que fue una de las áreas más afectadas y estaba trasladándome de Oaxaca hacia la Ciudad de México cuando me avisan que prácticamente el epicentro había sido cerca, se me vino a la mente muchas cosas, pero cuando aterrizamos me llegaron los mensajes de mi familia diciendo que estaban bien, es algo extraño y me despreocupa un poco y puedo continuar con el trabajo”, apuntó.

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