Votantes dan todo el poder a Macron para gobernar Francia

En París

Emmanuel Macron obtuvo ayer la mayoría absoluta, pero los resultados corrigen la mayoría aplastante que anunciaban los sondeos. Siguiendo la comparación tan empleada del tsunami político que ocasionó la llegada de La República en Marcha (REM), podría decirse que el tsunami, en lugar de producirse en el océano, ha tenido lugar en un lago porque, una vez más, la abstención registró un récord histórico en estas legislativas.

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Según las estimaciones de los institutos de sondeos sólo entre el 42 por ciento y el 43 por ciento de electores se desplazaron ayer a las urnas.

La República en Marcha obtiene entre 350 y 370 escaños, lo que no deja de ser otra proeza histórica porque hasta ahora había habido coaliciones que habían dado una mayoría absoluta al presidente de la República. Para gobernar Macron no necesitará del partido de su ministro de Justicia, François Bayrou, los centristas del Modem, con los que se alió en las presidenciales.

Para Macron será fácil aplicar su programa. Un hombre que se dice de izquierdas y que probablemente llevará a cabo las reformas más liberales de los últimos años.

Los seis ministros que se presentaban a las elecciones y que debían imperativamente ganar para poder conservar su cartera pasaron el examen, incluido Richard Ferrand, a quien la Fiscalía abrió una investigación preliminar por su supuesta implicación en un affaire inmobiliario.

Pero también será complicado porque su mayoría de diputados lo son por primera vez. Muchos de ellos nunca han ejercido un cargo público y entre ellos no se conocen y tendrán que aprender a trabajar juntos.

Estas elecciones ponen de relieve la crisis que yace en los partidos tradicionales, Los Republicanos y el Partido Socialista, que deberán ahora redefinir su contenido ideológico si quieren existir frente a la mayoría híbrida de la República en Marcha.

Para los Republicanos, los resultados son pésimos, pero ayer respiraban aliviados porque los esperaban mucho peores. Según las primeras proyecciones, obtendrían unos 130 diputados, cuando no sabían si podrían llegar al centenar.

También los socialistas suspiraban con cierto alivio porque juntoa sus aliados ecologistas y de Diversa Izquierda obtendrían medio centenar de diputados con los queno sólo podrán formar grupo parlamentario, sino que se imponen como principal fuerza en la izquierda. Pero los resultados imponían la dimisión de su secretario general, Jean-Christophe Cambadelis, que anoche anunció que deja paso a las nuevas generaciones.

Francia Insumisa y sus aliados comunistas obtendrían una treintena de diputados, mientras que el Frente Nacional, se sitúa en lo alto de la horquilla que le quedaba tras la debacle de la primera vuelta, y obtendría unos ocho escaños, entre ellos el de su líder, Marine Le Pen.

Le Pen logra curul en la Asamblea Nacional

La excandidata ultraderechista a la presidencia de Francia por el Frente Nacional (FN), Marine Le Pen, obtuvo su curul en la Asamblea Nacional en la segunda vuelta de las elecciones legislativas celebradas ayer.

Le Pen presentó su candidatura en la pequeña ciudad de Henin-Beaumont, norte de Francia, en cuyo ayuntamiento gobierna el Frente Nacional (FN).

La ultraderechista se impuso a Anne Roquet, candidata del movimiento político del presidente Emmanuel Macron, La República en Marcha. Se trata de la primera vez que la líder del partido radical, xenófobo y antieuropeísta, obtiene una curul en la cámara baja francesa.

Le Pen, quien obtuvo más de diez millones de votos en las pasadas elecciones presidenciales, tendrá que dejar su cargo actual de diputada en el Parlamento Europeo.

Según los primeros resultados, su partido habría obtenido entre seis y ocho diputados, en la segunda vuelta de las elecciones legislativas.