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(Foto: Especial)

En unos comicios en los que el jurado electoral validó votos con caritas felices y en los que sólo eran necesarios 157 papeletas en favor de los candidatos, los bolivianos acudieron ayer a las urnas para elegir jueces y magistrados.

El clima político, marcado por el fallo judicial que permitía al presidente Evo Morales una nueva elección a pesar de que la Constitución del país lo impide, definió la jornada.

Los bolivianos convirtieron la elección en una protesta al emitir más de la mitad de los votos nulos o en blanco. El Tribunal Supremo Electoral  (TSE) informó anoche que los votos nulos superaron el 50 por ciento, mientras que los votos válidos son mayores al 30 por ciento, según el primer reporte del Sistema de Transmisión Rápida de Actas.

Porcentualmente, los votos nulos fueron superiores a los registrados en 2011 cuando la anulación alcanzó el 42.60 por ciento y los válidos eran menores al 42.42 por ciento de aquella elección cuando se registró 15.07 por ciento de votos blancos.

El dato

  • Electores optaron por votar nulo en las elecciones judiciales de ayer; lo hicieron de formas creativas con  mensajes que no están relacionados con la política.

Los votantes denunciaron irregularidades como la validación de votos con signos no convencionales como caritas felices. En un colegio de la capital boliviana “un elector marcó con estos dibujos las casillas de votación, en favor de una candidata para el Consejo de la Magistratura y otra para el Tribunal Agroambiental. El jurado electoral no dudó y, sin mayor debate, decidió aprobar ambos como válidos”, reseña LaRazón de Bolivia.

Los comicios son considerados indirectamente un plebiscito sobre Morales, aseguró el alcalde de La Paz, Luis Revilla, del opositor Soberanía y Libertad (SOLBO). La oposición podría salir fortalecida, si se cumplen los sondeos preelectorales que dan al voto nulo y blanco, según los analistas.

Morales cambió la Constitución en 2009, el cual sólo permite una reelección continua del presidente, e incluyó la elección por voto popular de jueces y magistrados, en un intento por cambiar la justicia. Pero el descrédito se ahondó más por la corrupción, la mora judicial y el sometimiento de la magistratura al poder político, según diversos estudios.

Bolivia ocupa el penúltimo lugar en Sudamérica, sólo supera a Venezuela, en una lista de 113 países sobre la calidad de la administración judicial, elaborada el año pasado por World Justice Projet (WJP), organización independiente que promueve el Estado de derecho en el mundo.

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