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El presidente de EU, Donald Trump, ayer. Foto: AP
El presidente de EU, Donald Trump, ayer. Foto: AP

Uno de los exasesores más cercanos de Donald Trump, Gary Cohn , es el responsable de que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) no se disolviera cuando el presidente de EU lo ordenó en uno de sus arranques de furia.

Esta es una de las revelaciones del libro Miedo: Trump en la Casa Blanca, del galardonado periodista Robert Woodward, colaborador del Washington Post, quien exhibe una presidencia desordenada.

En el libro, del cual el rotativo estadounidense dio un avance ayer, Trump es retratado como un líder iracundo al frente de un gabinete que no cree en él.

De acuerdo con el texto, Donald Trump quería anular el tratado comercial con México y Canadá, sin embargo, al estar conscientes de que esto provocaría crisis económica y diplomática, los asesores del presidente actuaron para detenerlo, aunque no de manera directa.

Según las fuentes de Woodward, Trump ordenó a uno de sus asesores, Rod Porter, redactar la orden ejecutiva para sacar a Estados Unidos del tratado.

Aunque el funcionario atendió la instrucción del Presidente, recurrió a Gary Cohn y le comentó las intenciones de Trump.

Gráfico: La Razón de México

Ante esto, el principal asesor económico, que renunció al gabinete en abril pasado, simplemente retiró el documento del escritorio del presidente en la Sala Oval para evitar que lo firmara.

“‘¿Por qué no lo hacemos? Haz tu trabajo’, dijo Trump a uno de sus ayudantes, Rob Porter”, relata Woodward en su libro.

“Bajo órdenes del presidente, Porter redactó una carta de notificación retirando a Estados Unidos del Tratado de Libre Comercio. Pero él y otros asesores temían provocar una crisis económica y de relaciones exteriores. Porter decidió consultar con Gary Cohn, director del Consejo Nacional Económico de la Casa Blanca. Cohn respondió: ‘Puedo detener esto. Simplemente voy a quitar la notificación de su escritorio’”.

Esa no fue la primera vez que el asesor actuó así. De acuerdo con el libro, hizo lo mismo cuando el presidente amagó con abandonar el Tratado con Corea del Sur.

Miembros del equipo de Trump temían que el fin del acuerdo con Corea del Sur pusiera en riesgo un programa secreto de seguridad para detectar el lanzamiento de misiles de Norcorea en siete segundos.

Cohn robó la carta de Corea del Sur para que Trump no pudiera firmarla.

“No iba a dejar que la viera. Nunca va a ver ese documento. Tengo que proteger al país”, dijo Cohn a uno de sus colaboradores, de acuerdo con el libro de Woodward.

A través de testimonios y entrevistas el libro retrata a Donald Trump como un personaje inculto, colérico y paranoico.

El texto de 448 páginas da cuenta de la poca preparación y el caos que rodea a Trump, tanto que incluso su propio gabinete desconfía de él, la obsesión con el fiscal Jeff Sessions y su falta de conocimiento en seguridad.

En cuanto al Rusiagate, Woodward muestra a un Trump enojado con la investigación del fiscal Robert Mueller, al grado de que varias veces ha paralizado el ala oeste de la Casa Blanca durante semanas.

“Cuando Trump se enteró de la audiencia con Mueller en mayo de 2017, expresó: todos tratan de atraparme”, refiere.

Esta actitud provocó que varios funcionarios cercanos a Trump la compararan con la que adoptó Richard Nixon en sus últimos días como presidente.

El título del libro se deriva de un comentario que el mismo Trump hizo cuando era candidato durante una entrevista con Woodward y con el periodista Robert Costa, apunta el Washington Post.

“El verdadero poder es miedo”, dijo a los periodistas en 2016.

Con base en los testimonios que recabó, Woodward muestra a un ejecutivo inestable, desapegado de las convenciones del gobierno y proclive a estallar con altos funcionarios, a los que trataba mal.

“El jefe de gabinete de la Casa Blanca, John F. Kelly, a menudo perdía el control y le decía a sus colegas que él creía que el presidente era inestable. En una reunión de un peque grupo Kelly dijo: ‘Es un idiota. Es inútil tratar de convencerlo de algo. Ha perdido la razón. Estamos en La casa de la Risa. Ni siquiera sé porqué estamos aquí. Este es el peor trabajo que he tenido en mi vida”, apunta Woodward en su libro.

Otro pasaje describe la reacción de Trump tras elataque químico de Bashar Al-Assad a civiles en 2017.

  • El Dato: Woodward es el periodista que con Carl Bernstein expuso el escándalo Watergate, que derivó en la renuncian de Nixon

En esa ocasión el presidente de EU llamó a su exsecretario de Defensa, James Mattis, y le dijo que quería matar al dictador.

“Vamos a matarlo, Hay que meternos, Hay que matar a un chingo de ellos”, dijo.

Mattis le respondió que trabajaría en ello, pero después de colgar el teléfono le explicó a un asesor que no iban a hacer nada de eso y serían más mesurados para al final elaborar un plan para lanzar un ataque aéreo más convencional de lo que Trump había ordenado.

Arremete contra autor. Acostumbrado a responder inmediatamente a este tipo de polémicas vía Twitter, el presidente de EU tardó varias horas en publicar un tuit y en su lugar emprendió una campaña en la que a través de comunicados de John Dowd, John Kelly, James Mattis y su jefa de prensa, Sarah Huckabee, negó las imputaciones.

“El libro de Woodward ha sido refutado y desacreditado por el general James Mattis y el general John Kelly”, escribió el magnate en Twitter.

El presidente de EU incluso aseguro que la publicación del libro este mes tiene la intención de afectarlo a él y al partido republicano en las elecciones intermedias de noviembre.

De acuerdo con reportes del Washington Post, la tarde de ayer Trump ya estaba molesto  y comenzó a preguntar quiénes habían hablado con Woodward.

La fuente del Post aseguró que el presidente ha estado inquieto y paranoico con los anuncios de un libro de Omarosa Manigault Newman y los encausamientos de Michael Cohen y James Comey relacionados con la investigación por la presunta intervención de Rusia en los comicios que lo hicieron presidente.