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Abella y Sandoval disputan el esférico, ayer. Foto: Mexsport

El Estadio Akron es una plaza que a Santos le sienta de maravilla, incluso aunque llegue en un mal momento anímico, como ocurrió ayer en la Fecha 4 del Apertura 2018, cuando logró su tercera victoria en el certamen tras doblegar 2-1 a las Chivas, por quienes marcó Isaac Bruizuela, con anotaciones del recién llegado refuerzo brasileño Matheus Doria (39’) y del uruguayo Jonathan Rodríguez (78’), las cuales permitieron que Salvador Reyes tuviera un debut exitoso al frente del banquillo albiverde, después de la renuncia a mitad de semana de Robert Dante Siboldi.

 El encuentro entre Chivas y Santos era un duelo de desesperados en toda la extensión de la palabra. Para los rojiblancos porque llegaban sin conocer el triunfo en el torneo, mientras que para los laguneros lo era por la intempestiva y sorpresiva salida de Siboldi, el pasado miércoles.

Los locales tuvieron la primera gran ocasión de abrir el marcador al minuto 12, cuando Ángel Zaldívar remató con la testa un excelente servicio desde la banda derecha por parte de José Godínez. Sin embargo, no le dio la dirección adecuada a su cabezazo y Jonathan Orozco mandó el esférico a tiro de esquina, con una fenomenal atajada.

La recompensa a su esfuerzo rindió frutos al minuto 25, cuando Isaac Brizuela marcó el 1-0 con un disparo en el que sacó toda la furia que tenía contenida por el mal arranque del equipo en el certamen. El Conejito había fallado en el primer intento, luego de que estrelló su tiro en la humanidad de Orozco, pero para su fortuna el balón le quedó a modo y en el contrarremate no perdonó.

No obstante, al minuto 39 Santos aprovechó un tiro libre indirecto para igualar la pizarra; el paraguayo Osvaldo Martínez ejecutó y le puso un centro medido al recién llegado central brasileño Matheus Doria, quien le ganó a su marcador Carlos Salcido para empujar el esférico al fondo de las redes.

Para la segunda parte, Cardozo mandó a sus dirigidos al ataque. Guadalajara quería y necesitaba terminar con su malaria de nueve meses sin darle un triunfo a su gente en un partido de liga. Pero enfrente tenía a un rival que tenía seis años sin caer en el inmueble ubicado en Zapopan, en el que esa es la única derrota que habían sufrido en nueve visitas previas.

A falta de media hora para que concluyera el cotejo, si se percibía con claridad un dominio o superioridad de un equipo sobre el otro. Se notaba poco más peligro de los tapatíos, pero nada por lo que los Guerreros pudieran preocuparse.

Al minuto 77, Brizuela erró un pase en mediacancha. Santos hizo el contragolpe aprovechando la desventaja numérica de las Chivas. Julio Furch se fue solo por la banda derecha y cuando vio que del otro lado cerraba sólo Jonathan Rodríguez le puso la pelota en los botines para que únicamente se encargara de mandarla al fondo, una jugada que el uruguayo resolvió sin contratiempos. La única jugada de peligro que había tenido el cuadro lagunero en todo el segundo lapso culminó en anotación, un duro castigo para los jaliscienses, que siguen sin conocer el triunfo en lo que va del campeonato y ya acumulan 11 duelos sin ganar como locales en Liga MX.

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