Con humor y precisión, Alaska volvió a tender un puente con México: el 28 de noviembre con la gira Del tingo al tango en el Palacio de los Deportes de la Ciudad de México, y un día después ofrecerá un show más íntimo en Guadalajara. En conferencia virtual por Zoom, la artista subrayó que estos serán los últimos conciertos de 2025: “Cerramos etapa porque estamos grabando disco nuevo para que salga el año que viene; no hay mejor manera que despedir el año con el público mexicano”.
Sobre el estado de la industria, fue tajante: cambia sin parar y no conviene pelearse con ello. “Antes no había Spotify y ahora lo hay; dentro de 10 años hablaremos de otra cosa. Lo artístico va al margen de la industria. Nosotros estamos en un punto intermedio entre el underground y lo mainstream y eso nos permite seguir nuestras propias reglas”, dijo. Aun así, defendió el objeto cultural: “Me gusta más el mundo del formato físico que el digital; ojalá el próximo disco vuelva a editarse en México y no solamente por importación”.
El cierre en la Ciudad de México tendrá invitados en cartel, pero sin interacciones en escenario, y un montaje calcado al que presentaron en España: un recorrido por sencillos de Fangoria y Dinarama, más una sección a cargo del saxofón de Tady. No habrá temas inéditos: “Las canciones nuevas están en el estudio; ni me las sé todavía para cantarlas en directo”, bromeó.

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Alaska recordó que la televisión musical perdió espacio, del empuje de MTV a su reconversión en realities: “La música desapareció de las televisiones; ahora los videoclips van directo a YouTube o a TikTok. Aun así, MTV dejó huella: cambió la edición de las imágenes y hasta el ritmo del cine”. También relativizó la “rebeldía” como pose: “No se trata de proponerte ser rebelde, sino de ser como eres; si eso se percibe como rebeldía, bienvenido”.
En la conversación afloró su colaboración con Paulina Rubio en “Mi decisión”, nacida para la banda sonora de una coproducción hispano-mexicana: “Paulina grabó en su estudio, nosotros en el nuestro; nos mandó muchísimo material de voz y quedó fantástica. Lástima que no pudimos darle más empaque con un video”. Y celebró el puente generacional con Aitana y “La chica perfecta”: “Es una declaración de principios; el mundo no se para y está lleno de estrellas jóvenes haciendo cosas interesantísimas”.
La relación con México es emocional y creativa. La artista admitió que títulos y frases salen de hallazgos en mercados y revistas de La Lagunilla (“Si lo sabe Dios, que lo sepa el mundo”), y que el público local “es serio en su devoción: se sabe los repertorios y es muy respetuoso con el artista”. Sobre Guadalajara, Jalisco, a donde vuelve 11 años después, recordó, entre risas, una noche que acabó “entre pelucas, tacones y el camerino de las drags”.
Interrogada por la discusión pública en redes, pidió perspectiva: “Se incendian 24 horas y ya; no hay que engancharse. La libertad es que cada quien se defina si quiere, y que la ley ampare a todos”. Y ante la nostalgia ochentera, marcó distancia: “No podríamos quedarnos en I love the 80s; seguimos oyendo música nueva y eso cambia nuestros arreglos. Este disco que grabamos suena más melódico, más ‘europeo’, pero sigue siendo pop electrónico y bailable”.
FECHAS
28 de noviembre
Palacio de los Deportes (CDMX)
Precios: 1,684 a 549 pesos (incluye cargo)
Horario:18:00 h.
29 de noviembre
Teatro Estudio Cabaret (Guadalajara)
Precios: General 1,769 pesos (incluye cargo)
Horario: 21:00 h.

