La noche del domingo 4 de mayo, miles de fans del heavy metal se dieron cita en la Arena CDMX para ser testigos de una emocionante colisión entre dos grandes exponentes del género en el Monsters of Rock.
En punto de las 21:00 horas las luces del recinto se apagaron ante la llegada de la conocida banda de metal progresivo Opeth. En medio de potentes riffs de guitarra, golpes secos de batería y voces guturales, la agrupación comenzó su presentación con mucha energía.
La estridencia se combinaba con pasajes más melódicos, en lo que resultaba una montaña rusa sonora que llevaba al público por diversos estados de ánimo de un momento a otro, mientras sonaban “§1” y “Master’s Apprentices”.

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Antes de tocar “§3”, el vocalista y guitarrista Mikael Åkerfeldt se dirigió a los asistentes en claro español con un “muchas gracias, ¿qué pasa Ciudad de México?”, para acto seguido presentar a cada uno de sus compañeros en el resto de los instrumentos.
El cantante dijo sentirse muy emocionado por estar tocando ante miles de personas, afirmando que era la primera vez que Opeth tenía una asistencia tan grande en México.
El setlist siguió con “Ghost of Perdition” y “In My Time of Need”, con las que regresó el lado más pesado del grupo, solo para darle paso nuevamente a su parte más armoniosa. “Buenas noches México, muchas gracias por el apoyo y la emoción, se agradece mucho”, dijo en español el bajista uruguayo Martín Méndez.
Ante la advertencia de que quedaba tiempo para una última canción, sonó “Deliverance” para ponerle fin a una muy buena presentación de Opeth.
Judas Priest se apodera de la Arena CDMX
Después, a las 22:38 horas salió Judas Priest, la legendaria banda británica de heavy metal fundada en 1969 en Birmingham, Inglaterra. Desde su primera canción dejó claro porqué es una agrupación fundamental en la historia del rock.
La emblemática voz de Rob Halford de inmediato se apodero de la arena con “Panic Attack”, incluida en el disco más reciente del grupo y con el vocalista mostrando que a sus 73 años de edad todavía tiene la energía para poner a cantar y saltar a miles de fans.
Juegos de luces y el logotipo del grupo brillando encima del escenario acompañaban la música que siguió con “You’ve Got Another Thing Comin” y “Rapid Fire”.

“Hola México, Judas Priest está de vuelta, ¿están listos? Hagamos esto”, fue el saludo del cantante antes de que iniciara sonara el clásico “Breaking the Law”, que marcó uno de los mejores momentos de la velada y funcionó para recordar el sonido que en su momento convirtió a la banda en precursora del metal, y que se ligó directamente con “Riding on the Wind”, continuando así con un gran arranque para una presentación que se extendió durante casi dos horas, finalizando pasada la medianoche.

“Devil’s Child”, “Saints in Hell”, “Crown of Horns”, “Sinner”, “Victim of Changes” y la frenética “Painkiller” estuvieron entre el resto de las canciones que sonaron antes de que llegara la parte final del concierto con “Electric Eye”, “Hell Bent for Leather” y “Living After Midnight”, la cual marcó un cierre más que perfecto por la hora en la que precisamente la estaban tocando.
Ambas bandas tocaron lo mejor de sus repertorios y dejaron muy complacidos a sus fans.
cehr

