La extorsión, en su modalidad de cobro por “derecho de piso”, no sólo azota a los productores y distribuidores de limón, aguacate y otros derivados agrícolas, sino que se ha extendido entre quienes se dedican al sector pecuario, a los que también les representa pérdidas millonarias.
De esta manera, para que no les roben sus ganancias, para que puedan vender su mercancía y no sólo a determinados grupos o para poder transitar con sus cargas, ganaderos ahora también padecen los embates de los grupos de la delincuencia organizada, que los asedian con cobros extorsivos a cambio de permitirles continuar con su actividad, lo cual deja pérdidas estimadas superiores a mil millones de pesos a personas dedicadas a este sector.
Ganaderos consultados por La Razón en regiones de Puebla y Veracruz señalaron que en los últimos meses la actividad criminal se incrementó, sobre todo en comunidades pequeñas dentro de la sierra, cuya orografía es aprovechada por delincuentes que han establecido un esquema de vigilancia para identificar a ganaderos y también agricultores que se mueven entre las carreteras y caminos hacia otras comunidades o pueblos centrales para comerciar sus producciones.

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En su modus operandi, los delincuentes identifican los automóviles para que, a su regreso por los mismos caminos, los intercepten y les roben el dinero conseguido. La situación, señalaron los ganaderos, los ha orillado a buscar no sólo caminos distintos que les absorben más tiempo y peligros, sino también estrategias para despistar a los criminales, como regresarse en automóviles distintos para no ser reconocidos.
Sin embargo, la situación se refleja en otras regiones en el sur del país. El diputado Erubiel Alonso afirmó que el sector padece no sólo el robo y extorsión de parte de redes criminales ‘civiles’, sino también de autoridades que cobran cuotas por procedimientos que permitan al sector continuar con las ventas de las cabezas de ganado.
“En Veracruz, es una cuota obligada; subiendo a Puebla es otra cuota obligada. El arco norte del Estado de México se ha convertido en un espacio complejo de transporte porque ahí la delincuencia opera sin problema alguno. La carretera 57, la que va desde aquí hasta Coahuila, es compleja también porque a la altura de Matehuala, a la altura de Querétaro, pues ahí la sufren los compañeros transportistas, ahí les quitan la carga si no pagaron el piso”, describió.
En cuanto a la actividad criminal, hizo hincapié en que los ganaderos han tenido que aceptar cobro de piso a lo largo de sus rutas para actividades tan sólo como descargar o cargar ganado, estimando pérdidas por dicha extorsión hasta en mil 260 millones de pesos.
Los ganaderos, sin excepción, en todas las regiones del país, están sufriendo un cobro de piso como nunca antesErubiel Alonso, Diputado del PRI
“Los ganaderos, sin excepción, en todas las regiones del país, están sufriendo un cobro de piso como nunca antes. Es decir, quienes tienen engordas de ganado llegan a los corrales del centro de acopio de sus fincas, de sus ranchos, de sus parcelas y les dicen: A ver, tú aquí tienes 20 novillos, 60 novillos, 100 novillos, 200 novillos. Cuando los vayas a embarcar, le tienes que vender a éste; ese es el que te lo va a comprar… Es la pérdida que tienen los ganaderos, es un mundo de dinero, ese es el huachicol ganadero, como ahora le llaman en la frontera”, expuso.
Ahondó en que los vendedores del sur son quienes más pérdidas enfrentan, debido a que los trayectos para trasladar a su ganado son más largos y esto los obliga a no sólo pagar mayores cuotas naturales del proceso, sino que los expone a más puntos extorsivos.
Aunado a este fenómeno, el robo de ganado persiste en el país, aunque con una incidencia “menor” que en otros años. Sin embargo, de diciembre del 2024 a enero del 2025, esta práctica delincuencial tuvo un aumento del siete por ciento, al pasar de 182 denuncias a 195.

