La protesta convocada en solidaridad con el pueblo palestino derivó en disturbios y enfrentamientos entre manifestantes y la policía capitalina, luego de que el Bloque Negro realizaran pintas, intentos de saqueo y ataques con objetos peligrosos.
En el marco del segundo aniversario del conflicto armado entre Israel y Hamas, además de la detención de activistas de la Flotilla Global Sumud por parte de fuerzas israelíes, diversos colectivos pro-Palestina, estudiantes y organizaciones sociales, como la Federación de Estudiantes Revolucionarios Rafael Ramírez (Feder) y la Plataforma Común por Palestina México, hicieron acto de presencia en la Plaza de la Libertad frente al Hemiciclo a Juárez.
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Con la consigna de exigir el cese de la violencia en la Franja de Gaza y para expresar su solidaridad con el pueblo palestino, además de solicitar que el Gobierno mexicano rompa relaciones con Israel, más de dos mil 500 personas marcharon la tarde de ayer en la Ciudad de México.

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Sin embargo, hubo conatos de violencia en los que 70 encapuchados —de acuerdo con cifras de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC)— lanzaron piedras a policías en la zona.
Con consignas como “¡Desde el río hasta el mar, Palestina vencerá!”, los contingentes partieron desde la Plaza de la Libertad y avanzaron sobre Paseo de la Reforma rumbo a la antigua Embajada de Estados Unidos, a unos metros del Ángel de la Independencia.
La protesta se transformó en un escenario de violencia al llegar a la Glorieta de las Mujeres que Luchan, donde integrantes del Bloque Negro realizaron pintas sobre muros y mobiliario urbano. Algunos intentaron ingresar por la fuerza a negocios y provocaron daños con martillos, piedras y cohetones.
Estos actos entre policías y miembros del Bloque Negro se repitieron durante el trayecto hacia la Embajada de Estados Unidos, mientras el resto del contingente intentaba mantener la marcha pacífica. Durante los choques se utilizó polvo de extintores para dispersar a los agresores, mientras el resto del contingente permaneció en el sitio entonando consignas por la paz.
Durante más de dos horas, las avenidas del Centro Histórico y Reforma se tiñeron con banderas palestinas y mantas que denunciaban los ataques a civiles en Gaza. “¡Palestina libre!” y “¡No más genocidio!” fueron las consignas más repetidas por los manifestantes, que en su mayoría vestían prendas con los colores rojo, blanco, verde y negro.
Tras los eventos violentos, la marcha reanudó su paso hacia el oriente, hasta concentrarse frente a la representación diplomática estadounidense, donde los organizadores realizaron un breve mitin en el que demandaron al Gobierno mexicano romper relaciones con Israel y pronunciarse con firmeza ante lo que calificaron como “una ocupación militar prolongada y una crisis humanitaria sin precedentes”.
El tránsito en Paseo de la Reforma, Avenida Juárez y calles aledañas fue interrumpido durante gran parte de la tarde. La SSC aplicó cortes viales intermitentes y el Metrobús suspendió parcialmente su servicio en la Línea 7, entre Hidalgo y Campo Marte, mientras personal de Concertación Política de la Ciudad de México permaneció en la zona para garantizar el diálogo con los colectivos.

