La tensión regional escaló dramáticamente, ayer, tras la caída de un misil balístico lanzado desde Yemen por los rebeldes hutíes, alineados con Irán, en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional Ben Gurión, el principal del país. El impacto, que se produjo tras una falla en los sistemas de intercepción, provocó escenas de pánico entre los pasajeros, dejó al menos seis heridos y obligó a las autoridades a suspender temporalmente las operaciones aéreas.
Los rebeldes hutíes reivindicaron el ataque como parte de una ofensiva en apoyo a los palestinos en Gaza. Es el primer misil que logra eludir los sistemas defensivos israelíes desde el inicio de la guerra con Hamas en octubre de 2023.
- El Dato: La guerra regional entra en una nueva y peligrosa fase, con un aeropuerto civil como escenario de fuego cruzado, y actores internacionales que observan con preocupación el alcance del conflicto
Videos difundidos en redes sociales muestran columnas de humo negro que se elevan cerca de la pista y una carretera de acceso cubierta de polvo y escombros. En el aeropuerto, un periodista de Reuters reportó sirenas, caos y pasajeros corriendo a refugiarse.

Inteligencia de EU admite que Teherán no tenía plan nuclear
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron que el proyectil no fue interceptado debido a un “problema técnico” en el sistema lanzador, y aseguraron que ya se investiga el fallo, mientras se intensifica el despliegue militar en la región.
- 52 Mil palestinos han muerto por la ofensiva israelí
- 2023 Los hutíes comenzaron a atacar a Israel y los barcos del Mar Rojo
Prometen represalias. La respuesta no se hizo esperar. En declaraciones públicas y a través de su cuenta oficial en X, el primer ministro Benjamin Netanyahu responsabilizó directamente a Irán del ataque hutí y prometió represalias: “Israel responderá al ataque hutí contra nuestro aeropuerto principal y, en el momento y lugar que elijamos, a sus amos terroristas iraníes”.
Por su parte, el ministro de Defensa, Israel Katz, advirtió que la reacción israelí será de “proporciones bíblicas”. “Golpearemos siete veces más fuerte a quien nos hace daño”, declaró, citando referencias del Antiguo Testamento.
El jefe del Estado Mayor, teniente general Eyal Zamir, confirmó que se están movilizando decenas de miles de reservistas y anunció que el gabinete de seguridad votará la ampliación de la ofensiva militar en Gaza. “Operaremos en áreas adicionales y destruiremos toda la infraestructura sobre y bajo tierra”, afirmó.
Cancelan vuelos. El ataque tuvo consecuencias inmediatas en el tráfico aéreo. Aerolíneas como Wizz Air, Air India, Air Europa, Tus Airways, Lufthansa, Austrian Airlines, Brussels Airlines, United, Air Canada y Swiss suspendieron sus vuelos ayer y comenzaron a reprogramarlos para la próxima semana.
Muchas de estas compañías habían retomado sus operaciones en los últimos meses tras suspenderlas durante las fases más intensas del conflicto. La incertidumbre y los riesgos crecientes vuelven a poner en entredicho la viabilidad de operar vuelos comerciales hacia y desde Israel.
Recrudece conflicto. En paralelo, el conflicto en Gaza continúa intensificándose. El ejército israelí confirmó la muerte de dos soldados en combates recientes, mientras que ataques aéreos mataron al menos a siete palestinos, incluidos niños, según fuentes médicas locales.
La ofensiva israelí, que comenzó tras los ataques de Hamas el 7 de octubre pasado, ha dejado más de 52 mil muertos en Gaza, según autoridades sanitarias palestinas. La mayoría de la población del enclave ha sido desplazada y enfrenta una creciente crisis humanitaria, con escasez de alimentos, medicinas y servicios esenciales.
Mientras tanto, se reavivan las tensiones diplomáticas en torno a los esfuerzos internacionales por enviar ayuda. Un barco de activistas propalestinos fue supuestamente atacado por drones, mientras permanecía en aguas internacionales frente a Malta. Israel no ha emitido comentarios al respecto.
Hamas ejecuta a saqueadores en una Gaza asfixiada por el bloqueo
Hamas ha ejecutado a varios presuntos saqueadores esta semana en la Franja de Gaza, en medio de una creciente ola de ataques a tiendas de alimentos y cocinas comunitarias protagonizados por bandas fuertemente armadas, según informaron fuentes cercanas al grupo militante palestino.
El endurecimiento de las acciones internas refleja una situación límite en el enclave, bloqueado por Israel desde hace dos meses. Las autoridades de Hamas acusan a algunos de los saqueadores no solo de fomentar el caos, sino de colaborar directamente con el enemigo. “Golpearemos con mano dura a todos estos renegados… y no permitiremos que sigan aterrorizando a los ciudadanos”, advirtió el Ministerio del Interior controlado por Hamas en un comunicado emitido el sábado pasado.
En uno de los incidentes más graves, un oficial de policía murió y otros resultaron heridos luego de que un dron israelí atacara a una unidad que perseguía a criminales en la ciudad de Gaza. Israel no se ha pronunciado oficialmente sobre este hecho.
Ismail Al-Thawabta, director de la oficina de medios del gobierno de Gaza, señaló que algunos de los saqueadores actuaron bajo el respaldo de clanes y otros lo hicieron como parte de grupos organizados, presuntamente apoyados por Israel. Según dijo, se llevaron a cabo “sentencias de ejecución revolucionarias” contra “criminales importantes”.
Además, medios palestinos y residentes locales han reportado que el brazo armado de Hamas impuso toques de queda a partir de las 9:00 de la noche con el objetivo de limitar el movimiento civil y facilitar las operaciones contra grupos delictivos.
La Franja de Gaza, devastada por la ofensiva israelí tras el ataque del 7 de octubre de 2023, enfrenta un colapso humanitario, según han advertido funcionarios de las Naciones Unidas. Aunque Israel justifica el bloqueo alegando que Hamás desvía la ayuda humanitaria hacia sus combatientes, la crisis de abastecimiento ha generado protestas ciudadanas esporádicas y ha puesto en entredicho el control de Hamás sobre el territorio.
A medida que Israel amplía zonas de amortiguación en torno al enclave, la población civil se ve cada vez más acorralada, empujada a sobrevivir en condiciones críticas, con el hambre como detonante de una violencia interna que refleja la desesperación de un pueblo cercado.

