Al menos seis ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes están detenidos en Irán, según defensores, en medio de la escalada bélica con Washington y Tel Aviv, lo que eleva el riesgo de que sean usados como rehenes.
Expertos advierten que podrían ser cientos o miles los ciudadanos con doble nacionalidad o tarjeta verde que permanecen en territorio iraní pese a las alertas de viaje. Irán no reconoce la doble ciudadanía, lo que impide protección consular. Una fuente indicó que el Departamento de Estado desconoce cuántos ciudadanos hay en el país.
La Casa Blanca afirmó que Donald Trump busca el regreso seguro de los detenidos y advirtió consecuencias para quienes los utilicen como “peones políticos”. Días antes de los ataques, Marco Rubio designó a Irán como Estado patrocinador de detenciones injustas, medida que podría derivar en restricciones de viaje.
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Al menos seis personas están recluidas en la prisión de Evin, conocida por albergar presos políticos. Entre ellas figuran Shahab Dalili, Reza Valizadeh y Kamran Hekmati, todos condenados a 10 años por cargos vinculados a colaboración o espionaje, acusaciones que sus defensores cuestionan. Organizaciones alertan que la acción militar eleva el peligro para los detenidos.

