DESDE LAS CLOACAS

Y aún le quedan 3 años

El Duende. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
El Duende. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón. Foto: La Razón de México

Sólo los ilusos pensaron que sería diferente y creyeron que esta vez “se iba a moderar”. Confiaron en el discurso pensando que su primer mandato le había dejado aprendizaje, y que, por ende, la segunda administración sería distinta. Nada más alejado de la realidad. Apenas se sentó en la oficina Oval y comenzaron las órdenes ejecutivas. Esta vez más inflexibles, más acotadas, con más sed de poder.

Donald Trump sigue poniendo en jaque al mundo entero y México no es la excepción.

El mensaje llega a todos y está cada vez más claro. No sólo busca la aprobación, también quiere que le teman.

Lo que estamos presenciando se veía venir y es sólo la ejecución del manual. Lo tenía escrito desde que ganó la elección y lo echó a andar apenas se instaló en la Casa Blanca.

Su lema y estandarte “Make America Great Again”, (Hagamos a EU grande otra vez) ha significado la radicalización de sus políticas y de sus proyectos.

Comenzó con el tema de la aplicación de aranceles y la guerra comercial, incluidos México y Canadá, sus vecinos del norte y del sur, además de sus socios en el T-MEC, mismo que en varias ocasiones ha declarado que ya no le interesa mantener.

Después su cuestionada política migratoria, implementando más de 500 medidas para detener la migración ilegal, aunado a todos los excesos documentados por parte de ICE durante sus operativos en todo el territorio norteamericano.

También, su injerencia en la política exterior al implementar acciones militares contra quienes representen una amenaza para Estados Unidos, como fue el caso de la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro y el desarme del programa nuclear iraní.

Por si fuera poco, su falta de prudencia e indiscreción en temas diplomáticos, así como sus medidas poco ortodoxas en los acuerdos que establece, lo ha llevado a una baja considerable en las encuestas que miden su popularidad al frente del país más poderoso del mundo.

La última, su declaración sobre la presión que, dice, ejerció sobre la Presidenta de México –en la llamada telefónica que ambos mandatarios sostuvieron la semana pasada– para que dejara de enviar petróleo a Cuba. Ni siquiera como ayuda humanitaria.

Cabe recordar que el propio Trump amenazó con imponer aranceles a los países que enviaran petróleo a la isla.

Claudia Sheinbaum ya aclaró en respuesta que del tema nunca hablaron. ¿Entonces?

Basta por hoy, pero el próximo lunes… ¡regresarééé!

Temas: