Las personas que corren en el Parque Cuitláhuac Norte, en Iztapalapa, pagan de su bolsillo para mantener limpia y transitable la pista que utilizan a diario ante la falta de atención por parte de la demarcación encabezada por Aleida Alavez Ruiz. El resto del lugar tiene bancas rotas, restos de animales y ropa interior femenina, además de zonas con problemas de mantenimiento y sin vigilancia constante.
Aunque estos usuarios saben que le corresponde a la autoridad local el mantenimiento del espacio público, algunos aportan entre 400 y 600 pesos para la poda de tramos de casi 100 metros, mientras otros colaboran directamente con herramientas para retirar la hierba.
Mientras los runners se organizan para conservar la pista periférica de dos kilómetros, en otras áreas del parque el pasto y los matorrales de hasta dos metros de altura cubren los juegos infantiles, bloquean los caminos y crecen entre basura y cadáveres de animales.
- 20 Años tiene el parque en abandono, aseguran los vecinos
“Para todo el parque pedimos seguridad, iluminación y la poda. Los de la alcaldía no tienen idea de lo buena que es la pista para la gente que quiere entrenar para maratones o carreras. No lo ven. Se ha ido a ver a las autoridades, pero no”, dijo en entrevista un corredor que prefirió mantener el anonimato.
El 26 de enero, La Razón documentó el abandono y deterioro del Parque Cuitláhuac Norte. A principios de febrero, Alavez Ruiz reconoció las condiciones del lugar y ofreció llevar a cabo un recorrido con este diario para mostrar las mejoras; sin embargo, éste no se concretó.

Ayer, en un recorrido, se observó que desde la información publicada hace casi 10 meses no hubo cambios ni mejoras significativas en el parque.
La responsabilidad del mantenimiento del lugar permanece en disputa. La alcaldía de Iztapalapa había informado que el cuidado del espacio corresponde a la Secretaría del Medio Ambiente, debido a que el 5 de junio de 2024 fue declarado Área de Valor Ambiental.
- 13 Tentativas de feminicidio se han reportado en Iztapalapa
No obstante, en enero de este año, la dependencia que encabeza Julia Álvarez Icaza, dijo a este medio que existe un acuerdo con la demarcación para que ésta se encargue del Parque Cuitláhuac Norte, mientras que la secretaría se enfocará en el Parque Cuitláhuac Sur, ubicado al otro lado del Eje 6 Luis Méndez.
La pista es uno de los pocos espacios que los usuarios intentan conservar por cuenta propia y cerca del inicio colocan los nombres de quienes pagan para conservarla y el monto de su donación.
“Llevamos haciendo esto más de 10 años y si no lo hacemos nosotros, nadie lo hace. Entonces, pon tú que yo cuido mi tramo constantemente y no crece mucho la hierba, pero quien lo descuida paga más. Si quieres hacerlo tú, puedes, pero otros preferimos pagarle a alguien que viene”, explicó una corredora.

Los usuarios también llevan palas y picos para retirar la vegetación que invade la pista y realizar labores de limpieza.
Conforme se avanza hacia otros sectores, las hierbas cubren parte de los caminos y alcanzan aproximadamente dos metros de altura. A diferencia del recorrido de principios de año no se encontró ropa interior de mujeres en los senderos.
“Hemos venido en las tardes y ni un rondín. Hace tiempo asaltaron a una chica y a su hermana, en el tramo del 1600. Atrás de un arbusto, y por el pasto crecido, se escondió un tipo y las amedrentó para que le dieran lo que tenían y les quitó sus teléfonos”, relató la corredora.
Este diario observó ayer a un policía y a tres trabajadores que podaban la zona más cuidada del sitio, ubicada a la derecha de la entrada principal. En otros sectores, no había seguridad ni personal.
El espacio de infancias también está descuidado: en el arenero, el sábulo está mezclado con tierra, tezontle y basura; los columpios no tienen asiento y las resbaladillas desaparecen en la maleza.
En el área para perros hay rampas y vallas en buena calidad, pero no se usan por los casi 50 centímetros de altura de hierba. Algunos kioscos permanecen cerrados con candados, mientras que otros sólo tienen alambres; además hay cubiertas por las plantas.

En los alrededores del parque se acumula la basura, especialmente en el tramo que conecta el Parque Cuitláhuac Norte con el Parque Cuitláhuac Sur, donde los desechos bloquean una rampa que funcionaba como puente peatonal sobre el Eje 6 y permite pasar de un espacio al otro.
Los corredores atribuyeron los residuos al tianguis de Santa Cruz Meyehualco, instalado en la zona, y señalaron que los comerciantes dejan su basura dentro y fuera del parque.
A menos de 10 minutos de caminata desde el interior, La Razón halló un gato muerto en estado de descomposición.
Los runners aseguraron que han buscado a la alcaldía Iztapalapa para exponer las necesidades del parque, pero constantemente les dicen que no hay presupuesto para el lugar.
Este diario buscó a la demarcación para obtener una respuesta sobre la falta de mantenimiento del lugar, pero hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta.

Caída de bastón en el Metro provoca cortocircuito en Línea 1 y deja dos heridos


