Binomio de integracion

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:

“La belleza perece en la vida,

pero el inmortal es el arte”

Leonardo da Vinci

Los centros históricos de nuestras ciudades virreinales están conformados por ejemplos soberbios de edificaciones antiguas especialmente atractivas para sus habitantes.

Su rica arquitectura, además de traer al presente la memoria del pasado, es para los mexicanos una fuente inagotable de orgullo nacional y forma parte importante de nuestra imagen como nación.

Sin embargo, en la actualidad el crecimiento de las ciudades ha generado la necesidad de construir edificios nuevos en contextos históricos o bien de ampliar o modificar los monumentos antiguos en función de los nuevos requerimientos que se presentan. En ambos casos relativos al binomio de integración entre la arquitectura contemporánea y la histórica, el gran reto es establecer criterios adecuados que concilien la relación entre las dos.

En este sentido, los principios de diseño, generalmente conservadores, que usualmente se asumen en las intervenciones arquitectónicas, responden a la normatividad y a los lineamientos y las recomendaciones surgidos de las convenciones nacionales e internacionales en la materia, algunos de los cuales son, además de dogmáticos y reiterativos, a veces contradictorios. Sin embargo, en innumerables casos estos criterios han sido rebasados por la realidad en el campo profesional, en donde al margen de toda norma en la materia se han realizado obras excepcionales que gozan de la admiración de numerosas personas. Es el caso de la pirámide de cristal del arquitecto I.M.Pei en el Museo de Louvre de 1989, y del Museo de Guggenheim del canadiense Frank O. Gehry, en Bilbao de 1997. Ambos proyectos desde su inauguración han sido muy polémicos por haber desconocido todo lineamiento sobre la integración de la arquitectura contemporánea en contextos históricos, aunque han tenido un gran éxito que inclusive sigue vigente a pesar de los años transcurridos.

En resumen, existen al menos dos enfoques relativos al proceso de intervención en el patrimonio histórico edificado: el convencional, que obedece a los lineamientos y las recomendaciones actuales, y el pragmático que desconoce estos criterios y realiza intervenciones de vanguardia que privilegian a la arquitectura contemporánea sobre la histórica. Así, ante esta dualidad que crea confusión, surge la necesidad de establecer un sólido marco teórico, que identifique, reconozca y valore nuestro patrimonio.

Además de que en éste podamos basar nuestras acciones relativas al binomio de integración, entre la arquitectura contemporánea y la histórica, garantizando además tanto la integridad de los monumentos del pasado como la calidad de la arquitectura propia del siglo XXI.

Sin embargo, más que establecer estándares y fórmulas, el nuevo marco teórico deberá promover el estudio sistemático de los procesos de integración arquitectónica mencionados, con el objetivo de conformar un proyecto integral de calidad y lograr con su nuevo uso que se incorpore a una dinámica socioeconómica que le garantice su propia sustentabilidad.

gmerigo@prodigy.net.mx