Cárcel para quien textee al volante: eso está bien

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Por:
  • ruben_cortes

Textear por teléfono es el nuevo flagelo de calles y carreteras: provoca una distracción de cinco segundos en promedio, por lo que si el chofer va a 90 kilómetros por hora, durante esos segundos avanza 70 metros sin prestar atención a nada más que a la pantalla de su teléfono.

Esos cinco segundos son la primera causa de muerte de personas de entre cinco y 29 años en la CDMX, seguida por la discapacidad de las víctimas y la orfandad entre menores de cinco a 14 años. Incluso, estudios de la Cruz Roja indican que 90 por ciento de estos accidentes puede ser evitado.

De ahí que sea aplaudible la iniciativa para sancionar con cárcel de hasta tres años a quien cause accidentes viales por textear o hablar por teléfono mientras conduce, la cual aprobó la Comisión de Justicia de la Cámara de Diputados, a propuesta del priista Juan Manuel Cavazos Balderas.

Textear al volante desplazó al consumo de alcohol como el primer asesino en calles y carreteras: de 17 mil accidentes vehiculares registrados anualmente, según la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, seis mil 800 son por textear.

Sin embargo, la novedad del texteo no está legislada, como sí el consumo de alcohol. Actualmente el artículo 6, fracción XI, del Reglamento de Tránsito capitalino plantea multa de 350 pesos para quienes “sujeten” aparatos de telecomunicación u otros objetos que representen un distractor para la conducción segura del auto.

Pero es ambiguo, en tanto que lo aprobado por la Comisión de Justicia de la Cámara de Diputados prevé reformar los artículos 171 y 172 del Código Penal Federal para mandar a prisión a quien cometa alguna infracción, cause un accidente, un homicidio o provoque daños con su vehículo por textear.

Es muy claro: “A quien cometa el delito (que cause algún daño por medio de cualquier vehículo motor) mientras utiliza un equipo de radiocomunicación, salvo que se emplee con tecnología de manos libres, se le impondrá una sanción de uno a tres años de prisión”.

En cambio, hoy mismo, si un conductor mata a alguien por ir texteando, su delito es “homicidio culposo” y no recibe pena de cárcel porque se produce sin intención o dolo. O sea, lo mismo que cuando alguien maneja a exceso de velocidad, no se puede frenar si se le cruza un peatón y le causa la muerte.

Así que aplicar rigor al texteo puede registrar resultados en favor de la vida, como el Programa Conduce sin Alcohol, que en 11 años disminuyó 70 por ciento la cifra de muertes relacionadas con el volante y el consumo de alcohol en la CDMX.

Entonces es algo que no debe esperar.

Twitter: @ruben_cortes