El camión de la muerte

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:
  • javier_solorzano_zinser

Treinta y seis migrantes, todos ellos hombres con edades entre los 25 y los 35 años, buscaron el cada vez más cuestionado sueño americano, sin saber lo que les esperaba.

Ellos fueron dejados al interior de un camión en San Antonio, Texas, afuera de un Wall-Mart.

En medio del drama que vivieron a lo largo de muchas horas, quizá hasta días, se organizaron como pudieron para poder respirar por un hoyo que tiene la caja del camión. Lo que querían desesperadamente era tomar aire y respirar con la muerte cerca, o la inminente muerte de ellos mismos.

Estaban hacinados y todo parece indicar que se encontraban materialmente unos encima de otros en medio de un calor infernal. De los 36 migrantes que iban en el transporte 10 murieron asfixiados y algunos más están severamente lesionados y afectados.

Tonatiuh Gutiérrez, expresidente del Colef, nos decía ayer que entrando a EU todo es muy abierto, no hay manera de seguir físicamente a nadie. Es reamente difícil detectar un camión como en el que iban las personas que fueron dejadas en San Antonio. La movilidad de los migrantes en su intento por entrar a EU les puede llevar días, semanas o meses.

“El número de personas muertas en su intento por cruzar la línea se mantiene”, nos comenta Tonatiuh, “a diferencia de la reducción de flujo migratorio de sur a norte. Se calcula que muere una persona por día. El problema es el mismo desde hace muchos años, no se ha podido resolver la migración laboral”.

En 2003 se presentó una situación similar a la del fin de semana. En aquella ocasión perecieron en un camión 19 personas de un total de 100, entre ellas un niño de siete años. Principalmente murieron de deshidratación, hipertermia y asfixia, causas por las cuales seguramente también perdieron la vida los migrantes en el camión que paró en San Antonio.

Información de Eunice Rendón, de Agenda Migrante, resulta clave para entender por qué el fenómeno se ha agudizado. Los coyotes o polleros han elevado sus tarifas de traslado hasta en 100%. En algunos casos se ha vuelto algo inalcanzable llegando al extremo de los 30 mil dólares. El incremento se debe al aumento de seguridad en EU pagando cuotas a la migra.

Dos datos escalofriantes, agrega Rendón. En el último año ejercido (2015-2016) se registró un aumento del 90.3% en los migrantes mexicanos muertos en su afán de llegar a EU; pasó de 166 a 316.

El otro es que en los últimos siete años (2010-2016) 2 mil 52 mexicanos han fallecido en su intento por cruzar esa frontera, siendo Arizona el estado donde más connacionales han perecido, la deshidratación es la causa más frecuente.

La tragedia de los migrantes del fin de semana puede acabar como muchas otras, en que sólo en el momento nos conmovemos para luego pasar a olvidar.

Pensemos en todo lo que experimentaron los migrantes; en el drama que vivieron, que les debió parecer eterno. Pensemos en sus familias y que mientras no haya una reforma migratoria y no se ataque a los polleros ni a las mafias de aquí y allá veremos más camiones de la muerte.

 RESQUICIOS. Así nos lo dijeron ayer:

Es de preocupar el negacionismo sobre la presencia de la delincuencia organizada en la CDMX. La capital no es una isla ajena a la violencia y al crimen organizado. Negar lo que pasa puede convalidar al crimen organizado.

Lo que se vivió en Tláhuac de quema de camiones y bloqueos es lo mismo que se ha vivido en Reynosa, Guadalajara, Monterrey y Culiacán.

Gabriel Regino. Abogado penalista.

•Washington es un manicomio sin siquiatra. Los gobernantes no pueden organizar nada, están entre ellos neutralizados. La gente se encuentra harta de las declaraciones de Trump. Ante el rechazo contra el presidente no hay alternativas porque los demócratas también se la pasan hablando y atacando por todas partes. El tema Rusia es más importante para los medios de comunicación que para la gente.

James Petras. Sociólogo EU.

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Twitter: @JavierSolorzano