Encuentro en el G20

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:
  • rodolfoh-columnista

Qué difícil la tiene el presidente Peña Nieto en su próximo encuentro con Donald Trump. Tratar con una persona así ha mostrado ser sumamente complicado para todos los mandatarios que se han reunido con él, desde la alemana Angela Merkel, hasta el premier canadiense Justin Trudeau; con el agravante de que detesta, particularmente a los mexicanos.

Una y otra vez se ha comportado como un barbaján arrogante y no como un estadista. Cuando no agrede, amenaza, casi siempre durante sus solitarias noches acompañado de su Twitter.

Pero cuando se trata de nosotros, su sentir no tiene nada que ver con una posición política o con un debate ideológico; simplemente desprecia a los mexicanos desde lo más profundo de su ser, sin aparente motivo ni razón. El racismo es así, irracional.

Nos mira de reojo, nos amenaza y nos ofende. Además, somos su mejor distractor ante su fallida administración. Si su programa de salud no funciona, ataca a México; si sus mentiras le llegan al cuello, los migrantes salen a relucir; si la economía no despunta, carga contra los indocumentados.

Y no obstante la baja aprobación del presidente Peña, sus fortalezas y debilidades, será inevitablemente un encuentro tenso y poco sincero. Y es que cuando el presidente norteamericano dice que los mexicanos somos “gente fantástica”, en realidad está diciendo todo lo contrario. Pero así es en todo y encima se siente un gran negociador.

Pero es indudable que es muy rico y que su fortuna la ha amasado echando mano de esa habilidad única que tiene para ganar mientras otros pierden. En los negocios él desconoce la palabra socio. Y esa misma visión es la que lo llevó a comerse a los republicanos como aceitunas y ganar finalmente la presidencia.

Seguramente, lo primero que hará, será soltarle un descontón a nuestro primer mandatario; por lo que no será un día de campo. Afortunadamente, el canciller conoce bien al inquilino de la Casa Blanca y el propio Peña lleva muchos años en política.

Por eso, espero se hayan percatado de que a Trump no le interesa escucharnos, solamente le interesa ser escuchado. Por lo tanto, las negociaciones habrá que buscarlas con personas clave de su administración, del Congreso y de la industria de aquel país.

Durante el encuentro en la cumbre del G 20, hago votos para que el presidente no caiga en ninguna provocación; y que entienda solamente lo que nos convenga entender. Finalmente, cuando otra vez esté jugueteando con su Twitter en algún rincón de la Casa Blanca, dirá lo que le venga en gana; y nosotros debemos hacer lo propio.

Deseo que el presidente Peña logre cuando menos hacerle ver lo vital que es el comercio con México para estados clave y sectores estratégicos de aquel país; y el papel esencial que jugamos en la seguridad regional. Quizás no haga mucho caso (se distrae fácilmente), pero sus asesores (su yerno concretamente) puede que lo hagan medioentender. Por lo demás, tomarlo con calma, tampoco hay que hacerle al terapeuta; y en caso de emergencia, que le llamen a Slim.

Twitter: @RudyCoen