Martes 1.12.2020 - 12:33

Entrevista con...

“En un país desigual las mujeres somos el blanco de la violencia”
Por:

Asegura que es una de las tradiciones más poderosas a lo largo de milenios

“Hay que asumir responsabilidad

y llevar más lejos el arte mexicano”

Roberto Cortázar

 

EL ARTISTA afirma que es labor de la sociedad, no del gobierno, que trascienda; señala que la creación no tiene hora ni tiene rutina; defiende el matriarcado

[caption id="attachment_492599" align="alignleft" width="340"] ROBERTO CORTÁZAR y Bibiana Belsasso.[/caption]

Roberto Cortázar es un artista plástico impresionante que ha expuesto su obra en la Cámara de los Comunes, en Inglaterra en el British Museum. También ha sido invitado por el San Diego Museum of Art y su obra ha viajado a Hong Kong.

BB: Roberto, naces en la Ciudad de México y a los pocos días te llevan a Tapachula.

RC: Mi familia materna es de Tapachula, Chiapas. Estamos hablando de los años 60, del siglo XX, era algo extraordinario, yo vivía solo con mi abuela que tenía un hotel en Tapachula, enfrente del Palacio Municipal. Prácticamente te ibas caminando por la selva, hacia el lado derecho, saliendo del hotel, veías una rama entre la selva boscosa, y en esa rama alguien había amarrado una pequeña madera y escrito con pintura de pared “Guatemala”, ésa era nuestra frontera sur. Era realmente algo de lo que Europa llama la pureza del Caribe, el sitio de paz, porque el entorno es tan generoso y le da todo lo que requiere a una sociedad para vivir, que podían realmente vivir en formas muy abiertas, muy libres, muy pacíficas.

BB: Y cómo ha cambiado eso, ¿no?

RC: Hace mucho tiempo que no voy a Tapachula, pero sí, por supuesto, se ha modificado en una forma extraordinaria porque el paso fronterizo hacia Estados Unidos lo ha vuelto un extraño nudo, pero que indudablemente se va a desanudar porque tiene un entorno muy peculiar.

BB: Dejas la escuela a los catorce años para dedicarte a ser pintor, o ¿sí terminas?

RC: Entro a la Escuela de Arte desde mis trece años que ya tuve permiso a hacer mi destino y a trabajar lo que yo creía. Estaba en primer año de secundaria cuando tuve la decisión de poderme dedicar al arte, y sí sabía desde toda mi vida que en México hay dos líneas educativas fundamentales para estudiar arte, y ambas son particularmente interesantes, por ejemplo, la universitaria es la Universidad de San Carlos, bueno; San Carlos es la Academia de San Carlos de España, que viene a México después de la conquista con Tolsá. Y la otra línea las nacionales, la Escuela Nacional de Teatro, la Escuela Nacional de Danza, la Escuela Nacional de Artes…

BB: ¿Tú, a cuál ibas?

RC: A La Esmeralda, a las nacionales, me interesaba mucho estudiar en un sistema libre porque era mucho más creativo y mucho más importante.

BB: Sé que eres un hombre muy culto, que te gusta ser autodidacta y que estudiaste a Da Vinci muchísimos años…

RC: Sí, es correcto, el Renacimiento y la estructura clásica. Tanto a Diego Rivera como a mí nos interesaba mucho, si tú observas, Diego Rivera tiene una formación clasista europea extraordinariamente rigurosa, y me parece que eso te da un fundamento para poder experimentar y derivar hacia un montón de formas de arte extremadamente complejas. La educación artística en México es de las importantes que hay en el mundo, es

muy buena, esa escuela, la Nacional de Artes Visuales, la Escuela Nacional de Pintura y de Escultura, apodada La Esmeralda, la fundó Diego Rivera. Diego Rivera le pide a Vasconcelos un predio cerca de La Merced. Estaba convencido, y tiene razón, que los cargadores de La Merced tenían sangre pura precolombina y por ende son los que habían tallado y construido las pirámides prehispánicas, de tal manera que Diego quería regresar a este sector social a trabajar escultura. Vasconcelos encuentra un rancho cerca de La Merced y le dice que puede utilizarlo para la escuela, detalla en piedra Libre para el Mundo Popular Mexicano, el rancho se llamaba La Esmeralda, de ahí viene el apodo de la Escuela Nacional de Pintura y de Escultura, La Esmeralda.

BB: Sales de la escuela y te va muy, muy bien, tienes exposición en Bellas Artes, estuviste en Nueva York, en Europa. ¿Cómo se da este ascenso?

RC: Estudié muy joven y debo de haber terminado la carrera a los 18, 19 años de edad… varios años antes de terminar la escuela empecé a vivir de pintar, primero por un apoyo del INBA, una beca de producción que me permitió dedicarme sin ningún titubeo y desde entonces he podido tener una carrera profesional continua…

“El arte mexicano es una de las tradiciones más poderosas que hay a lo largo de milenios, hay que asumirlo, hay que llevarlo lo más lejos posible”

Roberto Cortázar

BB: Te vas de la casa paterna, creo que a los 18 años, pero, ¿fue por medio de esta

beca que ya te podías sostener?

RC: Materna, porque yo realmente creo que México es un país matriarcal y me parece que sería importante que esa estructura fuera legitimada, porque es la madre la que fundamenta la sociedad mexicana. Creo que sería interesante una mujer presidenta en este país… Me fui de mi casa materna porque quería tener una autonomía, quería trascender.

BB: Siendo pintor necesitas una estructura porque necesitas horarios de trabajo, presentar las exposiciones...

RC: Por supuesto, especialmente como se organiza el mundo contemporáneo, tú trabajas con galerías, con representantes que tienen fechas y tienen que cumplir una serie de compromisos, por eso planteaba que desde la infancia yo vi el arte desde un modo profesional. Hay una parte en la que trabajo igual que tú, cumpliendo horarios, jerarquías, pero en una parte interna. La creación es algo que no tiene hora ni tiene rutina, es siempre.

BB: ¿Cómo definirías tu obra? Por ejemplo, a mí me impresionan los cuadros que tienes, que los ves de un lado y del otro y se ven diferentes, se ven como en triángulos, es más, en perspectiva.

RC: Es interesante, yo creo que es una pintura contemporánea mexicana, nuestra tradición es tan antigua como las europeas, pero a diferencia de otras, es continuada y eso ha hecho que investiguemos algunos aspectos, por ejemplo, en términos muy generales vemos en el arte rupestre mexicano, en el precolombino, en el colonial y en el arte moderno, incluso

en el contemporáneo, una característica: es monumental, es decir, el mural, la obra arquitectónico-muralística, escultórica de Teotihuacán, para dar solamente dos escenarios, o los “San Cristóbal” que hacían del tamaño de un árbol en el periodo colonial. El arte mexicano tiende a ser monumental. Octavio Paz observaba que los norteamericanos de la postguerra, que es la primera gran vanguardia norteamericana, el llamado expresionismo abstracto estudió el mural mexicano y de ahí sacó la escala inmensa que vemos en las grandes obras de Jackson Pollock o de Robert Motherwell.

BB: Sí hay que hacer un poco de introspección y darnos cuenta de las maravillas que tiene este país y su gente.

RC: El arte mexicano es una de las tradiciones más poderosas que hay a lo largo de milenios, desde que el lenguaje existe, hay que saberlo, hay que asumirlo, hay que responsabilizarse y llevarlo más lejos, no solamente el gobierno tiene que hacer un país, más bien no, un país lo tiene que hacer su sociedad.

BB: En tus tiempos libres, te encanta la esgrima, el deporte también.

RC: Bueno, lo practico, ésa es una rutina cotidiana, como bien dices, sí hay que tener un entrenamiento fuerte y para mí, pintar es un entrenamiento que me absorbe plenamente, tanto intelectual, como psicológica, como cognitivamente hablando y pinto de lunes a viernes de 11 a 7. Por supuesto es lo que absorbe mi universo mental, pero hay un montón de materias que me interesan, por ejemplo, la astrofísica, en cierto momento la epistemología dentro de las materias filosóficas, teóricas y por supuesto, el mundo físico, el

mundo del cuerpo. Yo siempre parto de una figura humana, entonces siempre he hecho alguna actividad física importante, y en los últimos 8 años he practicado esgrima.

BB: Roberto, ¿cuál ha sido el día más feliz de tu vida?

RC: Es casi todos los días en cierto momento que estoy generando una imagen y ésta logra funcionar, más bien, son los momentos muy felices de mi existencia.

BB: ¿El más triste?

RC: Este planeta de repente genera un montón de cosas que te pueden producir una profunda tristeza, ahora, en arte todo te ayuda, el dolor, la angustia, la tristeza, se subliman en forma de ideas estéticas y son alimento, lo puedes ver en Van Gogh.

BB: A ver, defíneme esta frase: Roberto Cortázar es…

RC: Es un pensador en estética, un artista visual, es que es todo un lío porque ahora artista ya no es restricto de un pintor, es un pintor pero para mí pintar es un pensamiento, es una forma en la que el pensamiento se puede configurar, en este caso, en formas, colores, planos, espacios.