Se los dijo Messi

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Por:
  • bibiana_belsasso

El avión CP2033 de la aerolínea LaMia Bolivia que se accidentó en Colombia con los jugadores del Chapecoense y que provocó la muerte de 71 personas fue el mismo que trasladó a Messi y al resto de la selección de Argentina hace tres semanas desde Belo Horizonte hasta Buenos Aires para el juego entre Argentina y Brasil.

De regreso, Messi y Javier Mascherano se negaron a subir a la aeronave porque les parecía peligrosa y exigieron a los dirigentes de la Asociación de Futbol Argentina (AFA) que cambiaran de compañía.

Apenas se bajaron del avión los futbolistas hicieron saber a los empleados de la AFA, que la nave hacía un ruido raro, que no era confiable y que no les parecía segura.

Ya Messi había tenido problemas con los aviones que contrata la federación de futbol. Uno de la empresa Andes que al llegar al aeropuerto de Buenos Aires tuvo un apagón.

Desde junio Messi envió un duro mensaje contra los dirigentes de la AFA, por medio de su cuenta de Twitter: “Una vez más esperando en un avión para intentar salir a destino. Qué desastre son los de la AFA. ¡Por Dios!”

Había ya muchas advertencias sobre los vuelos en los que se trasladan los futbolistas en América Latina. Ya semanas atrás los dos futbolistas consagrados se habían negado a volver a subir a ese avión.

Es una tristeza que los jugadores del Chapecoense, que les costó mucho trabajo que su equipo lograra el ascenso, no hayan podido exigir que les cambiaran de línea aérea, como lo hicieron Messi y Mascherano.

La aeronave accidentada era una de las más usadas para el traslado de los equipos de futbol de la Conmebol.

Los aviones British-Aerospace BAe- Avro 146 que se utilizaban en la compañía tienen más de 17 años de antigüedad y se habían dejado de producir desde hace 17 años porque en este modelo ha habido 13 accidentes que han dejado poco más de 200 muertos.

Las investigaciones de la causa del accidente todavía no concluyen, aunque todo indica que no explotó porque se quedó sin combustible.

Esta tragedia nos sirve para recordar cuáles son los mecanismos internacionales existentes para regular el transporte aéreo, mismos que por supuesto no se cumplieron.

Desde 1944 está la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). Forma parte de las Naciones Unidas como una agencia que goza del territorio de los Estados firmantes de estos acuerdos, y tiene la capacidad jurídica internacional necesaria para ejercer sus funciones. La principal es la de regular la seguridad en las aeronaves.

Debe haber inspecciones de seguridad en todas las áreas de la línea aérea, verificar si hay una política de seguridad y cumplirla.

Tomás Endara Garzón, licenciado en ciencias aeronáuticas explica: “En la medida en que los riesgos para la seguridad operacional y los errores operacionales se mantienen bajo un grado razonable de control, un sistema tan abierto y dinámico como la aviación se puede considerar seguro”.

El Manual de Gestión de la OACI también especifica que se debe aplicar “la administración del riesgo” que permita tomar decisiones en un nivel adecuado. La tripulación debe tener la autoridad suficiente como para una vez evaluada decidir si se cumple o no y si se viaja o no.

En el caso de la aeronave de LaMia Bolivia, obvio, la tripulación no dijo nada por miedo a perder su trabajo.

El mismo manual indica: “Se concluye, que los vuelos más seguros no son solamente cuestión de reclutar buenos pilotos y que con el simulador cumplido y aprobado se garantice la seguridad, sino cumplir un sistema de prevención de accidentes que mire el todo, esto debe incluir políticas claras y que éstas lleguen al operador en todos los niveles e investigaciones serias que permitan a todos saber qué está pasando y qué deben hacer para evitar un accidente.”

Es una pena que hoy estemos lamentando la pérdida de tantos seres humanos en un accidente que era previsible que podía ocurrir. Que esto sirva de lección para que ninguna línea aérea se atreva a vender sus servicios con aviones deficientes.

bibibelsasso@hotmail.com

Twitter: @bibianabelsasso