La cultura Olmeca se extendio hasta Centroamerica

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Fotos Cortesía INAH

La madre de la civilización mesoamericana, la cultura Olmeca, alcanzó una expansión territorial, comercial y social mayor a lo que se creía. Un estudio realizado sobre la Ofrenda 4 de La Venta, reveló que la civilización prehispánica mantuvo contacto con sitios del litoral del Pacífico —Guerrero y Oaxaca— e incluso abarcó zonas de Centroamérica —Guatemala—.

Por años se tuvo la creencia de que la civilización sólo habitó las costas del Golfo de México, sin embargo el análisis sobre 16 figurillas talladas en piedra verde, que representan hombres, así como a una fila de seis hachas delgadas, usadas en rituales religiosos, arrojaron que los materiales utilizados para su fabricación provienen de lugares lejanos al centro urbano y religioso Olmeca.

Las doctoras Diana Magaloni Kerpel y Laura Filloy Nadal, explicaron que gracias a los estudios de materiales que hicieron en conjunto con el Instituto de Física de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), fue posible identificar la procedencia y tipo de piedras verdes con las que fueron talladas las figurillas.

“Encontramos jade de la cuenca del río Motagua, en Guatemala, y serpentina de Guerrero y Oaxaca. Esto nos hace suponer que las piezas representan un bien suntuario procedente de lugares distantes, que mantenían comercio o alianzas con el sitio Olmeca de La Venta”, indicaron las expertas.

Los 22 elementos, encontrados en 1955, fueron analizados con microscopia estereoscópica; espectrometría Raman e Infrarroja, con difracción de rayos X, con lo que se estableció el empleo de cinco tipos de roca para su manufactura: jadeitita, piroxenita, plagiogranito, serpentinita y roca de zoisita, clorita, cordierita y cromita. Estos estudios permitieron elaborar un mapa de Mesoamérica, con los yacimientos minerales de donde se extrajeron los jades utilizados.

La ofrenda fue localizada en la Plataforma Norte del sitio de La Venta en 1955, por Eduardo Contreras del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), quien trabajaba con el director del proyecto, Philip Drucker, y el investigador Robert Heizer, patrocinados por el Instituto Smithsoniano, la National Geographic Society y la Universidad de California, Berkeley.

Los análisis efectuados a las piezas fueron compilados en el libro La Ofrenda 4 de La Venta, un tesoro reunido en el Museo Nacional de Antropología. Estudios y catálogo razonado, coordinado por Diana Magaloni y Laura Filloy.

El volumen editado por el INAH también narra la historia de cómo salieron del México tres de las figurillas, y por más de medio siglo permanecieron bajo resguardo del Museum of Natural History del Smithsonian Institution. Desde su regreso a territorio nacional, en 2011, se exhiben de manera integral en el Museo Nacional de Antropología (MNA).

La cultura Olmeca floreció en el periodo conocido como Preclásico Medio —de 1200 a. C. a 100 a. C.— y tuvo su centro político y social en la parte suroeste de Veracruz y el oeste de Tabasco. A pesar de estudios realizados, no se tiene claro el origen de dicha civilización, aunque con el reciente descubrimiento, se podría corroborar la teoría de su surgimiento en Chiapas y los Valles Centrales de Oaxaca, así como el centro de Guerrero.

Los indicios más antiguos de la cultura Olmeca datan de 1200 a. C.; San Lorenzo, localizado en Coatzacoalcos, Veracruz, fue el primer centro social de la civilización.