México, el primer país latinoamericano en ser anfitrión de JO

México, el primer país latinoamericano en ser anfitrión de JO
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El 12 de octubre de 1963 se dio a conocer que la Ciudad de México sería anfitriona de la edición XIX de los Juegos Olímpicos. Con 30 votos, la capital mexicana superó en la elección realizada en la 60 Sesión del Comité Olímpico Internacional, en Baden-Baden, Alemania, a Detroit, Lyon y Buenos Aires, quienes recibieron 14, 12 y dos sufragios, respectivamente.

A partir de ese momento se constituyó el Comité Organizador, el cual trabajó conjuntamente con el gobierno mexicano, en ese momento encabezado por el presidente Adolfo López Mateos.

Se construyeron hoteles y apartamentos, además de dos villas olímpicas: Libertador Miguel Hidalgo y Narciso Mendoza; mismas en las que se hospedaron los 5,516 (4,735 hombres y 781 mujeres) deportistas de los 112 países que participaron en los primeros Juegos Olímpicos  celebrados en una nación latinoamericana.

De acuerdo con el Comité Olímpico Mexicano, “la exitosa candidatura de México a los Juegos Olímpicos de 1968 se basó fundamentalmente en las instalaciones existentes y la experiencia en eventos anteriores”, luego de que el país ya había acogido los Juegos Centroamericanos y del Caribe (1926 y 1954), y los Juegos Panamericanos en 1955. Otro punto a favor “fue el desarrollo económico que (México) comenzaba a tener respecto a los demás países del continente, consecuencia del milagro mexicano, el cual se reflejó con magnas construcciones como la Torre Latinoamericana y la Ciudad Universitaria de la Universidad Nacional Autónoma de México”.

Para la celebración de la justa se construyeron siete instalaciones: el Palacio de los Deportes, la Pista Olímpica de Remo y Canotaje, el Velódromo Olímpico Agustín Melgar, la Sala de Armas, la Alberca Olímpica Francisco Márquez, el Polígono Olímpico de Tiro y el Gimnasio Olímpico Juan de la Barrera.

Algunas de las otras 27 instalaciones fueron acondicionadas como sedes, entre las cuales destacan el Auditorio Nacional, el Campo Marte y el Estadio Azteca, el cual se inauguró dos años antes.

La apertura de la fiesta deportiva fue el 12 de octubre de 1968 en el Estadio Olímpico Universitario. Aquel día, la atleta mexicana Enriqueta “Queta” Basilio se convirtió en la primera mujer en portar la antorcha olímpica y encender la flama en unos Juegos Olímpicos.

Durante la competencia que llegó a su fin el 27 de octubre se desarrollaron 172 eventos de 20 deportes, dos de ellos de demostración: la pelota vasca y el tenis. En dicho evento, las dos Alemanias (Oriental y Occidental) compitieron por primera vez como países separados y se prohibió la participación de Sudáfrica debido a sus políticas racistas (Apartheid).

México 68 se distinguió también por ser los primeros Juegos Olímpicos en los que se realizaron controles antidopajes. El sueco Hans-Gunnar Liljenvow fue el primer deportista en dar positivo, cuando registró una tasa de alcohol en sangre de 0.81 gramos por litro, debido a que tomó dos cervezas. Suecia había ganado el bronce por equipos en pentatlón moderno, pero tuvo que devolverla por este incidente, lo que benefició a Francia, que se quedó con el tercer puesto y la medalla, además de que este hecho costó la descalificación de la delegación del país nórdico del magno evento.

Pese a que la delegación de Estados Unidos fue la más exitosa tras haber cosechado 107 preseas (45 de oro, 28 de plata y 34 de bronce), el deportista que más medallas logró fue el gimnasta soviético Mijaíl Voronin, con ocho: tres áureas, cuatro argentas y una de bronce.

Con información de Diego A. Hernández, Eder Arreourtúa y Enrique Villanueva