En Morelia, Michoacán
El actor Diego Boneta considera que interpretar a Fidel Castro en Killing Castro ha sido el mayor desafío en su carrera, una experiencia que le exigió año y medio de preparación con historiadores, expertos y maestros de acento. En entrevista con La Razón, el también productor mexicano habla de la sorpresa que le provocó descubrir esta historia, la responsabilidad de representar a una figura que genera todavía profundas discusiones y el privilegio de participar en una película con Al Pacino.
“Es lo más difícil que me ha tocado hacer”, afirma sobre su interpretación del fallecido dictador cubano, un personaje que aceptó después de descubrir un episodio histórico que desconocía.
“Un amigo me mandó el guion. Lo leí, me voló la cabeza, porque era una historia que jamás había oído”, recuerda.
Los productores se acercaron a Boneta para invitarlo a interpretar a Fidel y participar en la producción. La preparación fue exhaustiva y lo llevó a concentrarse durante meses.
“Lo más complejo fue año y medio que me tomé para preparar la interpretación con varios expertos e historiadores, maestros de acento, mi maestro de actuación. Fue un tiempo donde fue lo único que hice”, explica.
La investigación le permitió descubrir la dimensión de los acontecimientos que rodearon la visita de Fidel Castro a Nueva York en 1960, cuando acudió a pronunciar su primer discurso ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU). “Lo que más me sorprendió fue varias cosas, pero los personajes metidos en esta historia: desde Fidel, Malcolm X, Eisenhower, Robert Dulles, Kruschev, la mafia italiana”, señala.
Aclara que Killing Castro no es una biografía del líder cubano, sino que se concentra en cinco días y en los acontecimientos que marcaron aquella visita. Durante ese viaje, pronunció ante la ONU un discurso de aproximadamente cuatro horas y media, el más extenso en la historia del organismo. “Me impresiona que no fuera algo más sabido, que no se difundiera tanto, que no fuera una historia popular”, comenta.
Para el actor, recuperar este tipo de relatos es una de las posibilidades más interesantes del cine: volver sobre el pasado para encontrar claves que ayuden a comprender el presente.
“Es lo padre del cine: que, retratando una historia basada en hechos reales, obviamente con ficción también, viendo al pasado te ayuda a entender al presente y te das cuenta de lo relevante que sigue siendo esto”, expresa.
Además de protagonizar la cinta, Boneta participó como productor, una faceta que ha fortalecido a través de su compañía Three Amigos, fundada junto con Natalia Boneta y Josh Glick. Para él, producir implica involucrarse de lleno en el desarrollo de una historia y trabajar de manera cercana con quienes hacen posible la película.
“Creo que lo más bonito de ser productor de un proyecto es el trabajo en equipo que hay con los colaboradores que hay detrás”, dice.
En Killing Castro, esa responsabilidad significó profundizar no sólo en el personaje, sino también en los hechos históricos y en las decisiones creativas que determinaron el resultado final.
“Fue muy especial porque realmente era meterse a fondo, no sólo con el personaje, pero con la historia, el asegurarse que este corte y que esta versión sea la mejor versión de esto”, explica.
El trabajo con el director Eif Rivera, quien debutó en el largometraje con esta producción después de desarrollar experiencia en series, también fue importante para el actor.
“Trabajar con Eif fue increíble. Aunque tiene ya mucha experiencia en series y tal, hubo una mancuerna increíble. Además de compartir el set con Al Pacino es un verdadero sueño”, concluye.