Miércoles 30.09.2020 - 17:57

Bono celebra sus 51 con fans mexicanos

Reportan sismo de 4.0 grados en NL
Por:

Foto Cuartoscuro

jaquelin.gutierrez.razon@gmail.com

Perder el empleo, reprobar un curso, medio dormir, medio comer, pasar un calor extremo o un frío que llega hasta los huesos no significan nada. Pero, eso sí, perder un buen lugar para disfrutar del concierto de U2 en el estadio Azteca significa un terrible sufrimiento para los habitantes de las 34 casas de campaña colocadas en el estacionamiento, quienes tienen como único fin estar “más cercanos” a la banda irlandesa.

Originaria de Metepec, Edomex, la familia Rosales, integrada por Samuel, de 24 años; Yamil, de 19 e Isaí, de 14, así como de Jorge, el padre, se integró al grupo de trasnochadores que hasta ayer sumaban 400 en la puerta tres del coloso.

Jorge acepta que además de hacer compañía a sus hijos, quienes tienen sus entradas desde noviembre, le gusta ser parte de la experiencia que significa la visita de U2 a México; pero más que nada U2 para sus hijos.

“Los muchachos querían acampar desde el domingo y tuvimos discusiones por eso. Incluso el de 14 años ya se estaba escapando en la madrugada para venirse a hacer fila, pero al final pude convencerlos y por eso estamos aquí unos días después”. En las escuelas los jóvenes tuvieron que pedir permiso para ausentarse por cuatro días, pues después de la jornada que pasarán, aseguran, querrán descansar.

Por su parte, Alejandro Aguirre, de 24 años, logró adquirir boletos para las presentaciones del grupo irlandés desde hace ocho meses. Por sus boletos pagó 4 mil pesos, más de lo que gana en un mes en su trabajo, una tienda de ropa. “Tuve la mejor suerte”, comenta el joven mientras ondea sus entradas para los shows del 11 y 14 de mayo.

Tiene un mes ejercitándose y saliendo a correr. Confiesa que lo ha hecho pues cuando abran las puertas “toda la banda se deja ir, no importa si fuiste el primero o el último en llegar, pues si corriste más rápido logras estar más cerca”.

Alejandro, que es originario de Cuautitlán Izcalli, en el Estado de México, tuvo que realizar un trayecto de tres horas para llegar al coloso. Pero eso no es nada, pues para apartar lugar faltará tres días a su trabajo. Sabe de antemano que perderá su empleo, ya que no le permiten faltar tantos días, pero no le importa. Él prefiere tener un buen lugar y ver a U2.

Las mujeres no se quedan atrás: Rebeca Maya, de 22 años, de Coacalco y estudiante del tercer semestre de ingeniería bioquímica en el Politécnico, arriesgará todo su semestre. “Me pierdo cuatro exámenes, son la mitad de la calificación, espero que los maestros me den chance; si no, prácticamente perdí el semestre. Pero eso es lo de menos, voy a ver a U2”, afirmó.

La estudiante del IPN que acudirá al concierto de hoy y del sábado (día en que se hará acompañar de unos familiares de Saltillo que vendrán a la ciudad para el concierto) está preparada con casa de campaña, latas de atún, sleeping, botellas de agua, bloqueador solar y árnica para los dolores musculares que le causará la incomodidad de permanecer cuatro días en el campamento.

Bono festeja su cumpleaños en México

Tras comer en un restaurante de Polanco la tarde de ayer, Bono recibió de manos de una pequeña un pastel como presente por su cumpleaños número 51. El vocalista de la banda U2, se festejó junto a su esposa y a The Edge e incluso se dio el tiempo de brindar con un poco de champagne con algunos de sus seguidores que lo esperaban afuera del restaurante mexicano. Uno de sus fans le regaló un pin con la imagen de la virgen de Guadalupe que el cantante colocó en su corbata.