Danny Boyle imagina un mundo sin The Beatles

Danny Boyle imagina un mundo sin The Beatles
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Hay gustos que ciertos directores no sólo pueden darse, sino que uno agradece que lo hagan. Ese es el caso de Danny Boyle y su Yesterday, película que muy poco o nada le aporta a su celebrada filmografía, en donde se ubican obras generacionales como Trainspotting (1996) o joyas como Slumdog Millionaire (2008), pero en cambio representa el irresistible y refrescante acercamiento a una fórmula usada hasta el cansancio, que aunque apenas dejará satisfecho a los fans acérrimos del director, sin duda sorprenderá al público en general.

Escrita por Richard Curtis, a partir de una historia de Jack Barth, la trama sigue los pasos de un joven cantautor sumergido en la mediocridad, interpretado con soltura y cierto encanto por Himesh Patel, quien luego de sufrir un accidente durante un extraño suceso que afecta al planeta, despierta para descubrir que aparentemente es el único que recuerda la existencia de The Beatles y su música, así que comienza a interpretarla como si fuera suya, cambiando su vida por completo.

La receta está ahí y no se espera mucho más en ese sentido, pero llama la atención que lejos de que esto sirva para explorar cuál sería el impacto a nivel cultural de una pérdida de tal naturaleza, como apunta de inicio, esto se quede en un par de pequeños chistes y referencias, concentrándose por completo en el viaje romántico del protagonista, para estacionarse solo como un ejercicio de género, agradable y por momentos brillante eso sí.

Y es que conforme la trama avanza, en lugar de evitar los lugares comunes, llega hasta ellos, los elabora con cuidado y con naturalidad los reinterpreta, dimensionando personajes arquetípicos que a la hora de verse sumergidos en situaciones predecibles, seden ante su propia humanidad, dando una inesperada continuidad al aprendizaje, algunas veces involuntario, pero no exento de los evidentes dilemas que detonan situaciones delirantes —incluida una entrañable y reflexiva charla directa con parte del alma de la legendaria banda británica—, que a la larga deberá convertirles en mejores personas.

[caption id="attachment_994439" align="alignnone" width="800"] Foto: Especial[/caption]

Todo ello aunado a que a pesar de que el viaje sonoro es una parte trascendental de todo el concepto, las canciones no son un simple recurso o efectismo para mantener enganchado al espectador, sino que de forma sutil van matizando el desarrollo emocional, sin reclamar en ningún momento el protagonismo.

Mención aparte merece la consistencia de personajes secundarios interpretados por actores como Kate McKinnon —Ghostbusters (2016)—, amén de la  participación del músico Ed Sheeran, quien acierta al permitirse cierto grado de autoparodia.  Así pues, con Yesterday es mucho más lo que gana la actualidad de la comedia romántica, que la trayectoria de su director, pero quien definitivamente sale beneficiado, en este caso, es el público.