La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo prometió modernizar el sistema público de salud mediante una transformación digital que automatice los almacenes, agilice el suministro de medicamentos e insumos y elimine trámites que retrasan la atención hospitalaria. Durante una visita a Ciudad del Carmen, Campeche, anunció que convocará a especialistas mexicanos para desarrollar el proyecto y dará a conocer sus alcances la próxima semana.
En la presentación de la rehabilitación del Hospital General IMSS-Bienestar María del Socorro Quiroga Aguilar, la mandataria retomó una de las expresiones más conocidas de su antecesor para reafirmar el compromiso adquirido: “Me canso ganso, que vamos a modernizar todo el sistema de salud pública”.
Para explicar el alcance de su propuesta, la mandataria destacó el papel que tendrá la tecnología en la renovación de los servicios médicos públicos: “Es como una revolución. Nada más que es digital. Es una transformación para beneficio del pueblo, de eso se trata”.
- El Dato: En Campeche Sheinbaum cerró su gira por Hidalgo, Edomex, QRoo y Yucatán para consolidar la Estrategia Nacional de Abasto y la instalación de las Farmacias del Bienestar.
Adelantó que reunirá a egresados del Tecnológico Nacional de México, el Instituto Politécnico Nacional (IPN), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y centros de estudios de Campeche, con conocimientos en ciencia de datos y logística. Descartó recurrir a una empresa privada para diseñar el sistema.
“Que todo esté digitalizado, todo automatizado, cada cosa en su lugar”, planteó. Su objetivo consiste en que los hospitales soliciten materiales mediante plataformas y que los almacenes los distribuyan con la misma rapidez que los servicios comerciales a domicilio. Explicó que decidió escuchar directamente a directores, trabajadores y pacientes, además de las reuniones con el Gabinete de salud.
Tras visitar Hidalgo, Estado de México, Quintana Roo y Yucatán, anunció un encuentro con responsables de hospitales de Campeche para detectar carencias y evaluar la operación de las unidades del sector, relató que en sus recorridos por las instalaciones de salud pública encontró deficiencias en la distribución insumos.
En Quintana Roo, el responsable de un hospital le informó que faltaba un tipo especial de guantes, pese a que las autoridades ya habían adquirido el producto y lo mantenían en una bodega. Para solicitarlo, el personal debía enviar oficios que, incluso, debían trasladarlos físicamente a otra localidad, por lo que señaló que esos procedimientos consumen tiempo y recursos que los médicos podrían dedicar a sus pacientes. A partir de ese caso, identificó a la burocracia como uno de los obstáculos a eliminar.
Incluyó una crítica a los seis gobiernos que ubicó en el periodo neoliberal, desde Miguel de la Madrid hasta Enrique Peña. Acusó que durante 36 años prevaleció la idea de que los servicios privados ofrecían mejores resultados y que esa política debilitó la infraestructura pública.
Como ejemplo, destacó que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) incorporó 27 mil camas hospitalarias entre 1943 y 1982, mientras que en los siguientes 36 años sumó únicamente cuatro mil. Atribuyó ese contraste a la falta de inversión en un periodo de aumento de derechohabientes y mayores necesidades médicas.
Sheinbaum defendió las medidas que inició Andrés Manuel López Obrador para atender el sector y que continuó su administración, entre ellas la ampliación de plazas para la formación de especialistas, nuevas contrataciones, hospitales y compras consolidadas de fármacos. Señaló que el IMSS-Bienestar reúne los servicios para personas sin seguridad social en 24 entidades, con el propósito de distribuir mejor personal y recursos.
“El mejor sistema de salud para los que menos tienen”, dijo al definir la prioridad de su administración. También reconoció que persisten faltantes de equipos y dificultades en el abasto de medicamentos e insumos, por lo cual ofreció mantener las visitas con médicos y enfermeras para saber si las mejoras llegan a las unidades.
Alejandro Svarch Pérez, director general del IMSS-Bienestar, informó que la rehabilitación del Hospital General María del Socorro permitió incrementar su capacidad de 62 a 94 camas, duplicar los espacios de pediatría, urgencias y terapia intensiva, además, por primera vez, incluyeron un área para emergencias infantiles.
Destacó la inclusión de nuevas especialidades, como cardiología, nefrología, neurología y neuropediatría, con el propósito de evitar que los pacientes deban trasladarse a otras ciudades, principalmente a Mérida, para recibir atención médica.
Svarch detalló que las obras permitieron renovar el 100 por ciento de las instalaciones, incorporar un tomógrafo digital de 128 cortes y extender el uso del expediente electrónico y la inteligencia artificial a todos los servicios.
Aseguró que los trabajos no interrumpieron la atención hospitalaria gracias a la colaboración del ISSSTE, Pemex, la Secretaría de Marina y el IMSS, cuyas unidades apoyaron con sus quirófanos.
La gobernadora Layda Sansores San Román agradeció a la Presidenta la intervención en el inmueble, al que describió como emblemático para la población carmelita, y recordó que el gobierno estatal también recuperó instalaciones de atención gineco obstétrica en la ciudad.