De “aventón”, llega 40% menos a Huixtla

De “aventón”, llega 40% menos a Huixtla
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Durante el cuarto día de su paso por México, la caravana procedente de Honduras arribó a Huixtla, Chiapas; esta vez los migrantes se trasladaron desde Tapachula en transporte público y en “aventones” otorgados por colectivos o por vehículos privados.

La cantidad de migrantes que pernoctó ayer en Huixtla es menor a la que ingresó el pasado viernes de manera ilegal atravesando el Río Suchiate en balsas improvisadas. Ya en Huixtla, varios de los migrantes optaron por hospedarse en hoteles; el grueso de la caravana se quedó en el parque central en condiciones climáticas desfavorables.

Esta vez prefirieron no recorrer a pie los 40 kilómetros que separan a Tapachula de Huixtla para no volver a sufrir los estragos que dejó en su salud la caminata de Suchiate a Tapachula.

La caravana migrante ha sufrido una merma en el tiempo que lleva en Méxoco. Ayer se apreció una disminución de cerca del 40 por ciento en la cantidad de indocumentados, debido a que muchas familias optaron por dirigirse a los albergues del Instituto Nacional de Migración (INM) y otas simplemente se separaron.

[caption id="attachment_816708" align="alignnone" width="696"] Descansaron ayer en calles de Huixtla, de donde seguirán su avance. Foto: Jorge Butrón, La Razón[/caption]

A pesar de que los migrantes están buscando nuevas formas para hacer más fácil su trayecto, este lunes se reportó el fallecimiento de una persona al tratar de subir a un camión y resbalar. Se espera que este martes se lleve a cabo una misa en la plaza principal de Huixtla.

La caravana salió de manera apresurada de Tapachula ayer por la mañana.  Sus propios coordinadores aseguran que ya llevan dos días de retraso por los sucesos del pasado viernes en el puente fronterizo de Suchiate, donde varios hondureños tardaron horas en decidirse a pasar por el río, mientras que otros decidieron esperar a cruzar de manera regulada.

En un mensaje ofrecido en la plaza principal de Tapachula, los coordinadores del grupo Sin Fronteras, quienes se encargan de liderar la caravana, insistieron en continuar con el viaje: “este éxodo se debe al hambre y la muerte que se tiene en Honduras, pero hay que estar muy atentos y no separarse porque a muchas mujeres acá las violan y las tienen para trata”, aseguró Rodrigo Abeja, uno de los líderes. Al salir de Tapachula dos personas se desmayaron al caminar tan sólo unos pasos, producto del cansancio de dos días en México.

El personal de la ONU, de Amnistía Internacional, de la CNDH y de la Cruz Roja no han acompañado a la caravana en su recorrido; sólo se les ve por ratos repartiendo algunas botellas de agua.

El Dato: Un grupo conformado por alrededor de 200 hondureños permanece en el río Suchiate en espera de cruzar la frontera.