• Tamaño de fuente: A  A  A  A  
Foto: Especial

Nazaret tenía 15 años. A mediados de 2019 se mudó de su natal Hidalgo para estudiar en la Preparatoria Agrícola de la Universidad Autónoma de Chapingo (UACh), ubicada en el municipio de Texcoco, Estado de México. La tarde del 19 de diciembre del año pasado, desapareció, lo que provocó que sus familiares y amigos la buscaran desesperadamente.

Sin embargo, cuatros días más tarde, su cuerpo fue encontrado sin vida en uno de los estanques de agua del campus. Fue víctima de feminicidio y el principal sospechoso era uno de sus amigos; un menor de edad quien finalmente fue detenido.

  • El tip. En el Congreso de la Ciudad de México, diputadas de todos los partidos políticos impulsan iniciativas para que las penas por feminicidio se incrementen de 65 a 100 años de prisión.

El caso de Nazaret no es aislado. Fue uno de los 98 feminicidios en contra de menores de edad que se registraron en el país durante 2019, el año más violento para este sector de la población.

Así lo indica el último reporte del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional Seguridad Pública (SESNSP). Ese mismo año, fueron asesinadas 191 niñas; pero esos casos fueron clasificados homicidio doloso

Es decir, en México, cada 3.7 días una niña es víctima de feminicidio, según los datos oficiales. Se trata de un aumento en la incidencia de 10 por ciento, respecto a 2018, con 88 casos

En opinión de María Salguero, quien creó el Mapa del Feminicidio en México, estas cifras son apenas la punta del iceberg, pues existen muchos más feminicidios de niñas y adolescentes, pero pudieron ser mal clasificados como infanticidios u homicidios dolosos.

“Muchas veces, los feminicidios no los clasifican bien porque las autoridades no están capacitadas con perspectiva de género, no saben o no quieren visibilizar el problema. A veces catalogan estos casos como infanticidios, pero no toman en cuenta la relación de confianza, cuidado y poder entre el feminicida y la víctima”, señaló en entrevista.

En México, existen criterios establecidos en el artículo 325 del Código Penal Federal para determinar un feminicidio. Por ejemplo, que la víctima presente signos de violencia sexual; que tenga lesiones o mutilaciones; que haya antecedentes de violencia en el ámbito familiar, laboral o escolar por parte del sospechoso; que haya existido una relación sentimental, afectiva o de confianza con el sospechoso; que la víctima haya sido incomunicada; que el cuerpo de la víctima haya sido expuesto o exhibido en un lugar público; entro otros. 

Uno de los casos mal clasificados ocurrió el 5 de febrero de 2015, cuando Fátima, una adolescente de 12 años que regresaba de la secundaria a su casa, en Lerma, Estado de México, fue privada de la libertad por tres de sus vecinos, quienes abusaron sexualmente de ella, le fracturaron huesos, la apuñalaron 90 veces y finalmente le arrojaron tres rocas sobre la cabeza. Pese a la violencia de género en este crimen, las autoridades estatales catalogaron el caso como homicidio.

En entrevista con La Razón, la madre de Fátima, Lorena Gutiérrez, dijo que tuvo que pelear en tribunales, con ayuda del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), para que el caso fuera reclasificado y los responsables tuvieran una sentencia mayor. Pero fue una tarea titánica; pues incluso una jueza dijo que “Fátima no era una mujer porque aún no menstruaba”, y por tanto el caso no podría investigarse como un feminicidio.

 Tras año y medio de lucha legal, el caso de Fátima fue reclasificado y dos culpables fueron sentenciados; mientras que uno más está a la espera del fallo del juez.

La ola feminicida contra niñas ha ido en aumento: en 2017 la cifra fue de 66 feminicidios de niñas; en 2016 se denunciaron 54; y en 2015 la incidencia fue de 50. 

En cuanto a homicidios dolosos contra menores de edad, las cifras también son alarmantes: en 2018 se registraron 191 asesinatos de niñas; en 2017 hubo 218 reportes; en 2016 se presentaron 169 casos y en 2015, la cifra fue de 193. 

Los estados que en 2019 reportaron mayor incidencia en feminicidios contra niñas y adolescentes fueron Estado de México, Veracruz, Nuevo León, Morelos y Puebla.

Contenido relacionado:

Indigna caso en Tláhuac