Los precios de los combustibles podrían seguir subiendo durante meses incluso después de que se reabra el estrecho de Ormuz, dijo la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés), lo que contradice las garantías del presidente Donald Trump de que los consumidores notarán un alivio inmediato cuando ponga fin a la guerra con Irán.
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, que ya entra en su segundo mes, ha disparado los precios del petróleo y los combustibles en todo el mundo, ya que Irán ha estado impidiendo que los buques crucen el estrecho de Ormuz, un punto clave para el comercio.
Donald Trump, cuya popularidad ha caído a nuevos mínimos a medida que los precios en las gasolineras se disparaban a máximos de varios meses, ha dicho repetidamente a los estadounidenses que el impacto en los precios es temporal.
- El Tip: El presidente del Banco Mundial dijo que la guerra en Irán provocaría desaceleración económica y un aumento de la inflación, independiente de cuando se concluya.
Sin embargo, la EIA, el organismo estadístico del Departamento de Energía estadounidense se mostró menos segura en su informe sobre las perspectivas energéticas a corto plazo.
La trayectoria de los precios del combustible depende de una serie de variables, entre ellas la duración del cierre del estrecho de Ormuz y la cantidad de producción de petróleo que se ha paralizado en Oriente Medio a causa de ello, dos factores que la agencia sólo puede estimar, según señaló.
“Al igual que nunca, no habíamos visto cerrar el estrecho, tampoco lo hemos visto reabrirse. Queda por ver cómo será exactamente”, señaló la EIA.
- 20% del petróleo y el gas mundial circula por el estrecho de Ormuz
Donald Trump había dado a Irán un ultimátum para que abra el estrecho de Ormuz antes de que terminara el martes. Si no se llegaba a un acuerdo ayer, “toda una civilización morirá esta noche”, amenazó Donald Trump.
La EIA dijo que prevé que la restauración total del flujo a través del estrecho de Ormuz llevará meses incluso después de que el conflicto termine, y espera que se mantengan los precios del petróleo por sobre los niveles previos al conflicto durante el resto del año.