Residencias unipersonales ascienden a 15%

Hogares pequeños retan al mercado de la vivienda

EL NÚMERO de unidades habitadas crece más de tres veces que la población; expertos advierten que la oferta, precios y financiamiento deben adaptarse a la demanda

Hogares pequeños retan al mercado de la vivienda Foto: Pexels

Los hogares mexicanos son cada vez más pequeños, ante un mercado de vivienda que todavía no termina de adaptarse, según datos de la Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Hay una mayor proporción de personas en el país que requieren soluciones habitacionales para uno o pocos integrantes, mientras el precio, ubicación y características de la oferta disponible, así como los mecanismos de financiamiento, no necesariamente corresponden con la capacidad de pago, particularmente cuando el costo debe sostenerse con un solo ingreso.

  • EL DATO: LA PROPORCIÓN de viviendas particulares habitadas que contaron con agua entubada aumentó de 96.2 a 97.6 por ciento entre 2020 y 2025, indicó la encuesta.

En 2025, se observó que mientras la población residente en viviendas particulares creció 3.9 por ciento, el número de viviendas particulares habitadas aumentó 12.7 por ciento, más de tres veces a ese ritmo. En el mismo periodo, el promedio de ocupantes disminuyó de 3.6 a 3.3 personas por unidad.

José Luis Romero Hicks, experto y consultor del sector, sostuvo en un análisis que los hogares unipersonales representan 15 por ciento del total, frente al 12.4 por ciento en 2020. Bajo una estimación del especialista, su número habría pasado de alrededor de 4.4 millones a cerca de 6.0 millones en cinco años, alrededor de 1.6 millones adicionales.

“El cambio más importante no es que México necesite simplemente más casas pequeñas. Lo que está cambiando es la unidad de demanda: cada vez hay más hogares con una sola persona”, añadió.

Y explicó que, a pesar de que la población crece de forma más lenta, el país puede requerir un mayor número de viviendas.

Detrás de este cambio se encuentran factores como el envejecimiento de la población, viudez, separaciones y divorcios, mayor número de personas solteras, postergación de las uniones y de la maternidad o paternidad, así como mayor movilidad laboral y trayectorias de vida más diversas.

Por su parte, Alfonso Iracheta, director del Centro EURE e investigador de El Colegio Mexiquense, dijo a La Razón que la reducción del tamaño de los hogares modifica las necesidades habitacionales, debido a que una misma cantidad de población distribuida entre grupos de menos integrantes requiere un mayor número de viviendas.

“No es lo mismo que cuatro mexicanos ocupen una casa, a que ahora el promedio sea de 2.5 mexicanos por hogar, que se requieren muchas más casas y departamentos, aunque la población ya no crezca. Es una paradoja”, dijo.

RESIDENCIAS PARTICULARES

El Estado de México concentra el mayor número de viviendas habitadas.

  • 32 Años es la edad mediana de la población durante 2025
  • 53.4 Por ciento de las viviendas tienen piso de madera

Iracheta agregó que el aumento de viviendas habitadas no puede atribuirse únicamente a este fenómeno, sino que intervienen otros elementos, como la movilidad laboral, el alquiler y cambios en el uso del inventario existente.

Para el mercado inmobiliario, uno de los ajustes ha sido la construcción vertical. El especialista explicó que ésta permite repartir el costo del suelo entre un mayor número de viviendas y desarrollar departamentos de menor superficie, una alternativa ante la demanda de personas que viven solas.

NECESIDAD NO ES DEMANDA. El mayor reto, sin embargo, se encuentra en la capacidad de pago. Marissa González, economista senior de BBVA Research, mencionó en entrevista con este diario que “la demanda es muy diferente de la necesidad”, porque requerir una vivienda no significa tener los recursos suficientes para comprar o rentarla.

Esta diferencia se nota entre los hogares unipersonales: aunque una persona pueda requerir menos espacio, tiene que absorber el costo de la renta o hipoteca, enganche, mantenimiento y servicios.

A su vez, Romero Hicks puntualizó que reducir la superficie tampoco garantiza una vivienda más asequible. Una unidad compacta bien ubicada puede registrar un mayor precio por metro cuadrado, mientras que la capacidad hipotecaria continúa determinada por el ingreso disponible, lo que reduce el margen financiero cuando sólo hay una fuente de recursos.

La analista de BBVA Research señaló que el alza en el costo de la vivienda ha superado el avance de los ingresos de los hogares; además, la construcción de unidades de menor valor, que son accesibles para gran parte de la población, ha avanzado con menor dinamismo que otros segmentos.

  • EL TIP: LA DISPONIBILIDAD de tecnologías de la información y la comunicación en las viviendas aumentó en cinco años; el acceso al teléfono celular pasó de 88.1 a 94.5%.

En ese contexto, la renta comienza a ganar espacio como solución habitacional. De acuerdo con la economista, la proporción de hogares que renta una vivienda pasó de 17 a 19 por ciento en 2025, fenómeno que relacionó con personas que dejan el hogar familiar y encuentran en el alquiler una vía para independizarse.

“Creo que eso sería lo más evidente de este cambio generacional, en donde las personas deciden salirse y la solución que encuentran es a través de la renta”, comentó. Jesús Márquez, integrante del área de Estudios Económicos de Banamex consultado por La Razón, coincidió en que puede existir “un desajuste entre la composición de oferta y demanda”, debido a que la estructura de los hogares cambia mientras parte de la vivienda disponible y de los productos financieros continúa respondiendo a configuraciones familiares distintas.

Ante ello, consideró que es necesario que desarrolladores y entidades financieras adapten su oferta: vivienda vertical y productos hipotecarios que consideren que, para una persona que vive sola, “el precio de la vivienda se va a operar con un solo ingreso”.


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