Entre los procesos para elegir a sus coordinadores de la defensa de la transformación y la soberanía —quienes a la postre se convertirán en candidatos a gobernador en 17 entidades— el que se apreciaba entre los menos desafiantes para el partido Morena es Baja California Sur.
Sobre ese estado son varios los ejercicios serios de medición de aceptación, conocimiento y evaluación que se han realizado y en ellos la ventaja la tiene Milena Quiroga, presidenta municipal de La Paz actualmente con licencia.
El hecho de que sea mujer y se haya abierto camino en espacios antes dominados por hombres —el ayuntamiento y antes una diputación— la coloca como representante con relevancia en una época que se ha definido como “tiempo de mujeres”.
Pero también lo hacen un conjunto de indicadores de eficiencia y resultados en su gestión, además de su perfil: joven, educada, con capacidad de emprendimiento, con ideología de izquierda y además con formación como deportista de élite —fue clavadista profesional al lado de Paola Espinosa.
También la favorece algo más: la dimensión y peso de los aspirantes contra los que contiende.
Hace unos días, por ejemplo, uno de ellos, Manuel Cota, quien es hijo del exgobernador de la entidad, Leonel Cota, grabó un video para denunciar una supuesta persecución en su contra.
Resulta que su intención era llevar a cabo un mitin en un parque, pero por el hecho de que el entorno hubiera un puñado de elementos de seguridad municipal de La Paz, al joven le pareció un ataque.
Manuel es diputado federal del Partido Verde y es hijo de Leonel Cota Montaño. Su padre fue alcalde de La Paz y gobernador de Baja California Sur entre 1999 y 2005. A raíz de ese video, en las mismas benditas redes en las que circuló, se ha criticado que Manuel se victimizara. ¿Cómo es eso si creció con un apellido que abre puertas, consigue llamadas y hereda reflectores?, cuestionaron cibernautas.
En el video que por lo anterior ya se está volviendo en contra suya, Manuel señala culpables. Menciona a la teniente Rut de la Fuente Velázquez, directora municipal de seguridad, a Jehú Vázquez, secretario de Gobierno, a Amor Fenech, alcaldesa interina.
Ya encarrerado se va contra Milena Quiroga, alcaldesa con licencia y hasta contra el gobernador morenista Víctor Castro, a quienes trata de presentar en su puesta en escena en video como si estuvieran todos contra él.
El caso es que Manuel no presenta en el video evidencia que de cuenta del “operativo” que supuestamente tenía encima. Lo que sí buscó, se ha destacado, es lanzar frases efectistas: “el peor gobierno”, “botín que repartir”, “se les va el negocio”.
Como Manuel también está registrado como aspirante a la Coordinación Estatal de los Comités de Defensa de la 4T, no se entiende que trate de ensuciar el mismo proceso que dice querer encabezar.
“Habla de piso parejo mientras riega sospechas; pide respeto a la voluntad popular mientras prepara el pretexto para desconocerla”, se ha referido en redes en un texto bastante interesante que llegó a este columnista.
Entre quienes tienen el pulso político al momento en Baja California Sur nos dicen que Manuel evidentemente no está defendiendo a Morena, quiere presionar por una atención de la cual ha carecido.
Sin embargo, está en duda de si el dichoso video de denuncia fue lo mejor que pudo hacer porque hay testimonios que dan cuenta de que no está teniendo la mejor de las cabidas. “Quiso verse como un hombre perseguido por tocar intereses y acabó pareciendo un junior perseguido por sus propias encuestas”, señala el escrito del cibernauta que recién conocimos. Puede que esta vez Cota termine dándose un frentazo.
Y con episodios así, que quien siga acumulando apoyos en Baja California Sur sea Milena.
RADAR
EL JUEZ. Desde tierras del norte nos comentan que en el poder judicial del estado de Chihuahua, es común escuchar decir al magistrado Gerardo Acosta Barrera: “son órdenes de la gobernadora, déjalo libre”, o “ponle una sentencia de tantos años”.
Esta persona —que entre la clase política presume ser muy cercano a la mandataria panista— es quien, nos aseguran fuentes consultadas, decide quien entra como juez o magistrado pese a la reforma judicial recién aprobada.
Su nivel de poder es altísimo, nos comentan, a tal grado que todos los que ahí laboran le tienen miedo. ¿Sabrá la gobernadora todo esto o alguien le está queriendo ensuciar su nombre?
El equipo que no sabe perder (2)
