SOBRE LA MARCHA

Síndrome de abstinencia VIP

Carlos Urdiales. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón Foto: larazondemexico

No, no se trata de debilitar al régimen ni de estar en contra de la transformación, sí de señalar cómo esa conversión de la vida pública está espléndidamente inacabada, lejos de la propaganda que reza que ahora el gobierno, como si de un ente monolítico se tratase, ya no es corrupto ni frívolo.

Unos y unas lo son. No necesariamente ambas taras, pero… En el INE de la consejera presidenta Guadalupe Taddei asoma amiguismo y conflicto de intereses al momento de gastar y adjudicar contratos, no lo ha explicado a profundidad, sólo se ha escudado en toda la institución asumiendo mañosamente que lo que se busca es alinear, presionar, debilitar al árbitro democrático.

No consejera, es más simple: explique usted la trazabilidad de contratistas y apoderados legales de empresas proveedoras desde su natal Sonora hasta la herradura de la democracia, transparente eso para que no sea usted quien debilite al INE.

La senadora Malú Mícher no disimula; su molestia al no poder utilizar la sala VIP de Aeroméxico en aeropuertos fue auténtica. En su andanada y amenazas con llevar a la empresa hasta el Senado de la República, olvidó mencionar el origen de tanto lío; no fue por ella sino por otra persona en condición física vulnerable a quien miró padecer lo que miles y miles todos los días viven en el sistema aeroportuario del Valle de México que, tampoco, queda como un nodo de clase mundial.

¿Y para qué necesitan nuestros austeros y empáticos legisladores un salón exclusivo de alguna empresa, tarjeta bancaria o de servicios financieros fifí si existen salas de protocolo diplomático que la Secretaría de Relaciones Exteriores podría facilitarles a representantes del pueblo para hacer de su trabajo algo más placentero, expedito y menos ordinario?

Les ganan las ganas. Ayer, el presidente del Senado, Higinio Martínez (Morena), responsabilizó al secretario técnico de la mesa directiva, Daniel Andrés Sibaja González (Morena), por solicitar por cuenta propia y sin acuerdo de ese órgano de gobierno cameral, el salón de protocolos del aeropuerto Benito Juárez para uso y disfrute de los 128 legisladores de esa alta cámara. Un cómico y fallido exceso de imaginación que revela el fondo de la no transformación.

Si no hacen cosas sospechosas que parecen malas, si en lugar de rendir cuentas se pertrechan detrás de sus encargos, si no atemperan sus apetitos por la fatuidad a la que el pueblo, del que emanan sus dietas y fueros, ni siquiera sueñan, si no asumen que merecen más, pero con lo que el propio entramado gubernamental les da, si hacen mutis ante la evidencia de hijos que gastan más de 200 pesos sin al menos achacarle la riqueza a la novia, si entre ellos se tropiezan y arrebatan el micrófono para decir que la austeridad de la que AMLO habló y practicó está mal entendida, entonces ¿quién puede defenderlos?

Sólo la maña, el cinismo y la pleitesía disfrazada, como antes, de periodismo. Y claro, gritar fuerte; ¡atrapen al ladrón!

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