Los riesgos de la revocación de mandato

El problema jurídico-laboral por el Covid-19
Por:

“Las elecciones a veces son la venganza

del ciudadano”

David Lloyd George

El pasado miércoles 5 de noviembre la Cámara de Diputados aprobó la reforma constitucional que introduce en su texto la figura de la revocación de mandato y modifica las reglas para la consulta popular, ambas cuestiones prometidas desde campaña por el hoy Presidente AMLO, con lo que se cumple una de sus promesas.

Para ello se reformaron los artículos 35, 41, 84 y 122 Constitucionales; siendo el Artículo 35 el que establece que la revocación de mandato será convocada por el Instituto Nacional Electoral, la cual deberá solicitarse por el tres por ciento de los inscritos en el listado nominal, mismos que deberán de pertenecer a diecisiete entidades federativas, quienes a su vez deben de representar por lo menos el tres por ciento de de los electores de cada entidad.

Por lo anterior el INE dentro de los treinta días siguientes a la solicitud verificará las firmas y, en su caso, deberá emitir la convocatoria respectiva; la solicitud de revocación se podrá realizar una sola vez en un sexenio y deberá ser dentro de los tres primeros meses posteriores al cumplirse los tres primeros años de gobierno, la cual deberá realizarse dentro de los noventa días posteriores a la convocatoria.

Para que tenga efecto la revocación de mandato se requiere de un cuarenta por ciento de participación de la lista de electores, una vez concluida la jornada, el INE al igual que en una elección deberá emitir los resultados, los cuales pueden ser impugnados ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, y dado el resultado se podrá emitir la declaración de revocación de mandato.

Por lo anterior, en las condiciones en que el país se encuentra, con una sociedad polarizada, puede resultar muy peligroso este mecanismo, que sí en un principio iba a servir a AMLO para fortalecerse, pero en su momento puede ser un duro revés, o estar la votación tan dividida que genere una mayor polarización

También se puede observar que con los porcentajes tan altos para solicitar la convocatoria pues se requieren alrededor de 2 millones 700 mil firmas de personas enlistadas en el padrón, y una votación global de por lo menos 35 millones de ciudadanos, por lo que es muy difícil que proceda, pero si desde el gobierno se promueve intensamente puede suceder, para ello AMLO en su momento deberá analizar la situación y podrá prever los resultados para decidir entrar o no a tal suerte.

Al inicio del presente gobierno todo parecía propicio para convocar a la revocación de mandato sin que hubiera un riesgo para AMLO y no se preveía que las mañaneras y la constante campaña Presidencial en lugar de posicionarlo lo perjudicara, y que con sus propias reformas lo puedan destituir.