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Carlos Olivares Baró

Arpas, vientos y Carrère

LAS CLAVES

Carlos Olivares Baró
Carlos Olivares Baró
Por:
  • Carlos Olivares Baró

Se colma el silencio de este encierro pandémico con instrumentos de viento y arpas que brotan de Sinfonía de instrumentos de viento y Sinfonía en tres movimientos, del ruso cosmopolita Igor Stravinski (1812-1971); aprovecho y escucho un fonograma que me regaló el arpista mexicano Helizardo Frenza: Concierto para dos arpas y orquesta (Pavana Lachrimae, Tango, Cadenza I, Vals fúnebre, Chacona, Scherzo, Elegía, Burlesca, Cadenza II, Sarabanda, Toccata), del compositor mexicano Armando Luna.

Estoy de fiesta arropado por las conformidades musicales con elementos contrapuntísticos stravinskianos de reflujos y halos neoclásicos; y asimismo, del arrojo ecléctico de preponderante colorido rítmico propio del idiolecto del compositor chihuahuense Armando Luna. Leo el más reciente libro de Emmanuel Carrère: Yoga (Anagrama, 2021). Entra una brisa tibia por la ventana.

Sinfonía de instrumentos de viento (estrenada en 1920; revisión definitiva, 1947.) Las flautas proponen el motivo melódico que se interrumpe con los silbos de trombones y trompetas. Diálogo instrumental de toda la sección brass en acuciantes superposiciones y paralelismos de digresiones sonoras contrapuestas.

Pieza dedicada al músico impresionista francés Claude Debussy (1862-1918), Igor Stravinski confesó: “He realizado una obra que es un gran canto, un grito objetivo de instrumentos de aliento, en vez del cálido sonido humano de las cuerdas”. Acentos agresivos de una composición de matices rasos: zigzag en ‘blanco y negro’, sin divergencia, aprovechamiento del staccato (frases breves con cortes abruptos) y cambios graduales de ritmos. “Puro objeto sonoro”, advertía Stravinski.

Indiscutible la presencia en esta obra de los elementos concluyentes que definen la modernidad musical de Occidente en continuidad de la propuesta del mismo Debussy en el Preludio a la siesta de un fauno (1894).

Concierto para dos arpas y orquesta (2010). Once danzas de un concierto-suite de heterogénea disposición en representaciones armoniosas renacentistas (pavana, chacona), reflujos de son jarocho, huapango, jazz, tango y rock; aires neoclásicos de reverberaciones haydnianas y frunzas de Bartók: esta pieza sorprende por los acuses rítmicos y sus concordias de prosodia irreverente.

Placa que presenta al dueto de arpas Sondos (Mercedes Gómez, Janet Paulus) que recalca el albedrío cromático de un discurso sonoro de conjunciones lúdicas desde pródigas referencias intertextuales: Pavana solemne; Tango en discordancias; Chacona en proporciones inarmónicas; Cadenzas solazadas; Sarabanda blanda/etérea; Toccata de animosa irradiación; Scherzo sandunguero/bizarro/jazzístico; Elegía en disonancias aventuradas; y Burlesca de apuntes rockeros. Presencia de dos ejecutantes de arpas, cómplices que glosan con desenvoltura los contrastes de una obra sorprendente.

Hago una pausa: subrayo algunos pasajes del libro de Carrère: “El amor es complicado para mí, como supongo que para todo el mundo, pero no el sexo, que en definitiva es el modo de relación humano en el que me siento más a gusto y muestro mi mejor cara. No lo asocio con ninguna culpabilidad, es un refugio y no un precipicio, no me corrompe el alma”. / “Quizá lo más interesante de la vida es intentar saber esto: qué se siente al ser otro distinto de uno. Es uno de los motivos que incitan a escribir libros, otro es el de descubrir lo que significa ser uno mismo.”

Vuelta de Stravinski con Sinfonía en tres movimientos (1946): pieza que el autor de Pretrushka prefería llamar “Tres movimientos para orquesta”. Ciertos visos descriptivos (“Impresiones cinematográficas específicas de la guerra”), que por momentos hacen recordar la sonoridad de Duke Ellington y ciertas transiciones que hacen referencias a Parker, Gillespie y Goodman.

Allegro (primer movimiento) de cautelosa propensión de sonatina; Andante-interludio (segundo movimiento) de contrastantes figuraciones neoclásicas; y Con moto (tercer movimiento) de marcado carácter programático: acusadas inflexiones cromáticas, elocuente diálogo de piano y arpa (fuga final de inusitado y hermoso discurso intermitente y fragmentado en aleatorias anuencias), dilatadas armonías y brioso lirismo instrumental.

He deletreado diferentes estilos: romanticismo tardío, impresionismo, primitivismo, neoclasicismo, dodecafonismo, serialismo, contrapunto, jazz... / Recalco este segmento del libro de Carrére: “Pienso como Van Gogh que ‘la tristeza durará siempre, y que sabe más de la vida que la alegría’. La tristeza tan cierta como la alegría y la alegría tan cierta como la tristeza”. ¿Qué hubiera sido de mí en estos meses de incertidumbre, sin mis discos y mis libros?

Sinfonía de Instrumentos de Viento. Stravinski
Sinfonía de Instrumentos de Viento. Stravinski
  • Artista: Detroit Chamber
  • Género: Orquestal 
  • Sello: Koch