Azul ministro

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:
  • rodolfoh-columnista

En un documental sobre la guerra en Afganistán, un joven marine hablaba de lo importante que es, para sobrevivir, el respetar al enemigo. Y en política, aunque es una actividad mucho menos riesgosa, también debemos conocer y respetar a los adversarios.

Bueno, respetarlos hasta cierto punto, pero los que saben de esto entienden de lo que estoy hablando. Así es que hoy volteo nuevamente a ver a una institución importante, de larga tradición y con un peso nada desdeñable en nuestra ciudad: el Partido Acción Nacional.

Jorge Romero, el exdelegado en Benito Juárez y quien a mi parecer comparte con Donald Trump muchos puntos de vista respecto a las minorías raciales y religiosas, es quien domina la escena en la capital (y cuando escribo raciales se me salen las lágrimas y no identifico bien si es por pena o por risa). Pero aún así, en su bolsillo tiene cerca del 50 por ciento del padrón y del consejo local.

Quien le sigue en el pesaje político es Federico Döring, quien cuenta con el apoyo de un 30 por ciento de los panistas; y de muchos más que no son panistas pero que le agradecemos el haber sido el primero en destapar la cloaca en la que se mueve y vive López Obrador.

Mariana Gómez del Campo es otra figura importante, aunque ha perdido fuerza; pero controla aproximadamente al 10 por ciento del consejo. Bajo este escenario, veamos qué pudiera suceder:

Tanto Döring como Mariana Gómez van a levantar la mano para la candidatura a la Jefatura de Gobierno, aunque solamente el primero pudiera hacer un papel digno. Desafortunadamente para él, no creo que le sea suficiente para superar a una Alejandra Barrales en un escenario de alianza.

En esa circunstancia, mal haría Döring en pretender transitar al Senado; más bien debiera buscar la Alcaldía de Benito Juárez, y con ello meter una buena parte del cuerpo dentro de la jefatura para el 2024. Muchos años, muchas cosas entre tanto, pero así es esto.

Y a propósito de los bastiones panistas, ahí están quienes andan “zopiloteando” la Miguel Hidalgo. Por un lado Obdulio Ávila (colaborador además de este diario) con merecimientos por ser el segundo de a bordo en la administración de Xóchitl Gálvez. Y Mariana Gómez, por una sola razón: porque sí (no encuentro otra, pero es por mi ignorancia).

Además, el PAN DF (costumbre vieja que aún no puedo sacudirme), cuenta entre sus filas con una amplia baraja de personajes de mucha experiencia política, legislativa y en la administración pública. Ahí están Margarita Martínez Fisher, Gabriela Cuevas, Santiago Taboada, Mauricio Tabe, Fernando Rodríguez Doval, Christian von Roehrich, César Daniel González Madruga y otros más.

También por ahí anda Benjamín González Roaro, pero él se cuece aparte porque juega en la liga de los que pueden cambiar al país para bien y no solamente a la ciudad.

Suerte y que gane el mejor (esto último peca mucho de inocencia).

Twitter: @RudyCoen