Miércoles 23.09.2020 - 01:54

El debate, AMLO y Krauze

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:

Pablo Hiriart

Si el debate pasa o no pasa por TV Azteca es un asunto menor: quien lo quiera ver podrá hacerlo por cualquiera de las múltiples opciones disponibles.

Aclarado lo anterior, hay que apuntar que los dueños de las televisoras no vieron con buenos ojos que saturaran sus espacios comerciales con spots políticos gratuitos que se repiten una y otra vez.

Para el debate entre candidatos presidenciales las televisoras tienen que destinar otras dos horas, de manera gratuita para ese evento, sin estar obligadas por ley a hacerlo.

Si el IFE quería que TV Azteca transmitiera el debate, lo menos que debió hacer es pedirlo. Hablar con los directivos y solicitarlo de manera directa, lo cual no hizo.

Ahora bien, a raíz de este episodio, distintos personajes de la vida pública han aprovechado la ocasión para vaciar su ira o envidia hacia Ricardo Salinas Pliego (dueño de la televisora donde yo participo en un par de programas).

Otros han exhibido un autoritarismo de corte chavista. Krauze y López Obrador, entre ellos.

Ese autoritarismo ve “desafíos al Estado” por doquier.

Desprecian, en este caso, a los ciudadanos que no quieren ver el debate y prefieren otras opciones.  Son los idiotizados por el “circo”, según Enrique Krauze.

En esa lógica, para que sean buenos ciudadanos hay que uniformarlos: todos a ver el debate y sanseacabó.

Quieren, como ha dicho López Obrador, cadena nacional para el debate del domingo, y condenan a Azteca por usar su derecho a transmitir otros programas.

En ésas está Enrique Krauze, quien desde hace algunos meses ha emprendido un notable viraje hacia lo que toda su vida había combatido.

El debate entre candidatos se podrá ver en todo el país a través de la televisión abierta, y quienes a esa hora deseen ver cosas distintas podrán hacerlo. ¿Eso les molesta?

Cuando Hugo Chávez quiere decir algo que juzga “útil para el pueblo” venezolano, interrumpe las telenovelas de mayor audiencia y pasa su mensaje por red nacional.

A su manera Chávez también cree, como Krauze, tener claro eso del “pan y el circo”.

Se trata de una corriente autoritaria, que busca imponer cadenas nacionales por “razones de Estado”, o “porque el pueblo no sabe qué le conviene ver en televisión”.

Yo prefiero al México democrático, con todas sus imperfecciones.

Hace unos días Miguel Mancera abrió campaña en el Monumento a la Revolución y el gobierno de la ciudad dejó que Paseo de la Reforma estuviera, como cada domingo, reservada para ciclistas.

Qué agradable que ninguna autoridad haya decidido que era más importante facilitar el acceso a camiones y combis al mitin, en lugar del “circo” de las bicicletas.

El domingo, los que quieran ver el debate (yo entre ellos) lo podrán hacer, y los que escojan la opción de ver el futbol, o las caricaturas con sus hijos, o una biografía o una película, también lo podrán hacer. ¿Cuál es el problema?

phl@3.80.3.65

Twitter: @phiriart