Emergencia en Juárez

Se reúne Claudia Ruiz con Lilian Tintori
Por:
  • larazon

Es verdad que el traslado de poderes de Chihuahua a Ciudad Juárez no resolverá, por sí solo, el problema de seguridad que ahí se enfrenta, pero sí puede servir para implementar una presencia institucional distinta a la militar y policiaca.

En esa frontera lo que falta, entre otras cosas, es respuesta de gobierno a múltiples factores que inciden en la alta violencia que ahí anidó desde hace varios años.

Por eso la propuesta del gobernador José Reyes Baeza, de trasladar la capital del estado, debe ser vista como un elemento más de respuesta a un panorama sombrío y complicado.

Lo peor que puede pasar en Juárez es que no se haga nada y que se continúe implementando una estrategia que si no es acompañada de otros proyectos tampoco va a funcionar, como ya reconoció el gobierno federal.

Dentro del drama, al menos hay que celebrar que ya existe la clara convicción de que ahí se está enfrentando a una verdadera emergencia.

Desde que empezaron a matar a mujeres en Juárez, se partió de un análisis erróneo que impidió atajar el problema con las herramientas adecuadas.

Asesinan a mujeres en Juárez porque es sencillo hacerlo y porque la impunidad es casi una garantía. La clave del problema, sin embargo, radicaba (y radica) en que la absoluta mayoría de los casos responde a violencia intrafamiliar.

Nunca existió respuesta institucional ante este fenómeno y algunos medios de comunicación prefirieron las teorías de fantasía: los políticos narcosatánicos, la venta de órganos y toda una serie de absurdos de los que nunca existieron pruebas.

No aceptar que se estaba viviendo un fenómeno de descomposición social propició que el problema fuera creciendo.

Ahora nos puede ocurrir lo mismo, si no se atiende a la enorme red de factores que permitieron el crecimiento del narcotráfico en la región.

Se pueden señalar responsables de que esto no se haya manejado bien, pero creo que lo que urge son respuestas y sobre todo resultados.

En Chihuahua, a fin de cuentas, fallaron todos los niveles de gobierno y ahí, además, han gobernado por igual el PRI y el PAN.

El gobernador José Reyes Baeza tomó una decisión arriesgada, es verdad, pero por lo memos implica un compromiso con Ciudad Juárez y su gente.

El primer derecho, el más importante de todos, es el de vivir con seguridad, porque garantiza otros derechos, como el de libertad y el desarrollo, y eso conviene no olvidarlo.

Estamos en la antesala de una elección y en lugar de espantarse hay que asumir que los electores son lo suficiente inteligentes como para distinguir lo que es deber de gobierno, de lo que puede convertirse en acto de campaña.

juljard@yahoo.com.mx

fdm