Expectativas y confianza empresarial

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Por:

COLUMNA INVITADA

Las decisiones de los agentes económicos dependen de las expectativas que tienen sobre las circunstancias generales del entorno, específicamente del país en el que operan, así como del sector en el que desarrollan sus actividades.

La circunstancias generales que analizan, incluyen el ambiente político; la seguridad jurídica y física; la infraestructura disponible; el nivel de calidad del capital humano, entre otras. La valoración de cada una de estas circunstancias, genera una cierta percepción de confianza para emprender una inversión o una estrategia de negocios por parte de los empresarios.

Aunque los índices de confianza del Consumidor y del Productor que genera el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), se basan exclusivamente en encuestas que incluyen preguntas fundamentalmente en relación a la percepción del encuestado respecto a la situación económica, es muy probable que sus respuestas dependan de la valoración de las circunstancias mencionadas.

Recientemente se ha manifestado el desacuerdo en las estimaciones del comportamiento de la actividad económica del país, de las dos instituciones con la mayor responsabilidad sobre la situación económica del país: la Secretaría de Hacienda y el Banco de México. Por parte de la primera se evita hacer estimaciones sobre el despeño económico de este año y prefieren referirse a una estimación del 3% en el año 2010, mientras que por parte del banco central, la estimación más reciente de la variación anual del PIB para el presente año, es de una caída de 4.8 por ciento.

Utilizando como referencia la Encuesta que el Banco de México levanta mensualmente sobre las expectativas de los especialistas en economía del sector privado, específicamente, la correspondiente a junio del presente año y publicada el 1 de julio, se observa que los pronósticos que han hecho los economistas consultados durante los últimos doce meses, sobre el comportamiento de la actividad económica del país en su conjunto, en términos de la tasa de variación anual del PIB, muestra una tendencia definida a la baja. El pronóstico promedio más recientes es de -6.3 por ciento.

Por otro lado, el análisis del Indicador de confianza del productor el cual está basado también en una encuesta a una muestra de empresarios, sobre su opinión de la situación económica del país, así como de su empresa, se observa que aunque ha tenido una tendencia descendente, en el último trimestre hay un cambio de tendencia. Sin embargo, es poco probable que la dirección ascendente se mantenga en los próximos meses.

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