Lunes 30.11.2020 - 17:03

¿El fin de Hamas en Gaza?

El año que fue
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En México estamos acostumbrados a ver el conflicto palestino-israelí en términos simples. Los buenos contra los malos (los que sea que estos sean), dos bandos sin matices. El escritor Amos Oz explica esta visión como parte de una herencia ideológica de la tradición intelectual europea, que tiende a presentar los conflictos de una forma maniquea. Sin embargo, no hay nada más alejado de esta realidad que lo que sucede en el Medio Oriente. He aquí un claro ejemplo. Hace un par de días, Hamas, el partido político y organización terrorista que gobierna la Franja de Gaza anunció que dejará el poder y buscará una transición de mando a los cuadros de la Autoridad Palestina. Recordemos primero quién es quién.

En 2006, luego de que Israel se retirara unilateralmente de Gaza (desalojando a casi 10,000 judíos religiosos a la fuerza), se celebraron elecciones en Gaza que le dieron la victoria a Hamas, un híbrido entre una organización de bienestar social y un grupo terrorista, que se opuso férreamente a los tratados de Oslo y se dedicó, a partir de 1995, a atacar a grupos de civiles israelíes, matando a cientos. Se convirtió entonces en el grupo gobernante de más de un millón de palestinos. Pocos días después de tomar el poder, Hamas inició una campaña bélica contra Israel que desembocó en un bloqueo que ha durado hasta la fecha.

La situación en Gaza después de la guerra de 2014 se ha tornado cada vez más catastrófica. Sin embargo, para lo que será sorpresa de muchos, no es Israel, quien ha llevado a este deterioro de las condiciones de vida que ha forzado a Hamas a negociar.

Además de compartir frontera con Israel, Gaza tiene frontera con Egipto quien, frustrado por el régimen de Hamas, ha bloqueado el acceso de bienes a la Franja. No obstante, los verdaderos culpables de la crisis son los propios palestinos. Mahmoud Abbas, presidente de la Autoridad Palestina en Cisjordania, decidió hace unas semanas dejar de pagar los sueldos de funcionarios en Gaza y de la electricidad para la Franja. Su objetivo es forzar a Hamas a abdicar. Mientras, los civiles sobrevivieron un verano atroz, con cuatro horas de electricidad al día, hospitales sin energía y el drenaje desbordándose. Es difícil pensar que, ante esta situación, Hamas, que además ha impuesto un férreo régimen islámico conservador, cuente con gran legitimidad entre la población. Sin embargo, Hamas es el principal empleador en Gaza y durante estos años ha construido fuertes cuadros de seguridad en la Franja. Sin verdadera libertad de prensa en el área, es imposible saber quién ganaría unas futuras elecciones. Lo que es cierto es que los habitantes de Gaza no pueden más; sólo el regreso de la Autoridad Palestina podrá sentar las bases para un mejor futuro.