Informe de inflación: novedades constructivas

Apoyo a la economía no es suficiente
Por:
  • arturov-columnista

Uno de los documentos que mejor evalúa el desempeño de la economía mexicana es el Informe Trimestral de Inflación, elaborado por el Banco de México.

En él, se exponen los principales motores de la economía mexicana, así como los riesgos positivos y negativos sobre el crecimiento económico, y principalmente, respondiendo a su mandato constitucional de mantener la estabilidad de precios, se detalla la naturaleza y perspectivas de la inflación así como su balance de riesgos.

En particular, el más reciente Informe Trimestral de Inflación Banxico incorpora cambios importantes en su metodología de análisis a través de nuevos indicadores, e incluso, de nuevas formulaciones de política monetaria. Como hemos mencionado en este espacio, la postura actual de la política monetaria instrumentada por Banxico, tiene un claro sesgo restrictivo. Los nuevos indicadores coadyuvan a evaluar de una manera más precisa que tan lejos está el desempeño de la política monetaria del cumplimiento de su objetivo principal, a saber, alcanzar una inflación del 3.0% hacia el primer trimestre del 2019.

Respecto a los nuevos indicadores, Banxico introduce el indicador de “Inflación Subyacente Fundamental” (ISF), cuyo objetivo radica en mostrar la tendencia de la inflación en los precios, que están vinculados de manera positiva a las condiciones de holgura de la economía. Es en este sentido, un indicador que refleja los cambios en la inflación derivados de las condiciones cíclicas de la economía. Es decir, por ejemplo, si la economía presenta niveles mayores de utilización de la capacidad instalada, mayor será el crecimiento de ISF y a la inversa. Sin duda, la incorporación del IFS al análisis de la inflación y de las condiciones monetarias, contribuyen más como un instrumento más de política monetaria, que como un indicador de inflación. En un futuro próximo detallaremos el contenido del ISF.

El segundo elemento que incorpora Banxico, y que fue recibido con beneplácito por analistas y por los participantes en el mercado, se refiere al detalle puntual y trimestral de su pronóstico de inflación. Si bien en informes previos ya conocíamos la trayectoria “dibujada” de la inflación general y de la inflación subyacente, a partir de las fan charts que se publican en el informe, ahora los analistas contamos con la previsión trimestral precisa del banco central.

Ello permite realizar una evaluación mucho más acabada de las desviaciones de la trayectoria inflacionaria real, respecto a la previsión oficial, lo que a su vez conlleva a evaluar también con mayor precisión el balance de riesgos inflacionarios. Asimismo, permite una comparación abierta de los pronósticos de los analistas con la perspectiva oficial. Por ejemplo, si bien no hay una divergencia importante entre el recientemente conocido pronóstico oficial de Banxico y el del consenso de la Encuesta Citibanamex, hay mayor pesimismo de parte de este último para finales de este año y el siguiente, por casi medio punto porcentual.

Positivas y constructivas las novedades en el análisis de la inflación y de la economía mexicana, por parte de Banco de México, esperemos que contribuyan a lograr una mayor efectividad de las decisiones de política monetaria, y por tanto, a lograr una mayor estabilidad económica.