La investigacion en la UNAM: fortalezas y desafios

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Por:

Guillermo Hurtado

Además de facultades, como Medicina o Derecho, la UNAM tiene institutos y centros donde no se otorgan títulos pero donde realizan investigación avanzada. Aunque también se hace investigación en las Facultades y escuelas, los institutos y los centros tienen como función principal hacer estudios que permitan el avance del conocimiento y es en ellos donde se genera el grueso de la producción científica de la UNAM.

La importancia que tiene la UNAM en el desarrollo científico del país es proporcional al de su tamaño. El 30 por ciento de los artículos publicados por académicos mexicanos corresponden a investigadores de la UNAM.

Los institutos y los centros de la UNAM están repartidos en dos subsistemas: el de investigación científica y el de investigación en humanidades y ciencias sociales. El primero está conformado por 22 institutos y ocho centros, y el segundo por 11 institutos y seis centros. En conjunto, la UNAM destina el 26 por ciento de su presupuesto de 37 mil 755 millones de pesos a la investigación. De ese porcentaje, la mayor parte va a la investigación científica, dejando a la investigación en humanidades y ciencias sociales un porcentaje menor.

El prestigio internacional de la UNAM depende en buena medida de la investigación que se realiza en esos institutos y centros, sobre todo —y esto es algo no siempre se sabe— en los de humanidades y ciencias sociales. De acuerdo con los rankings internacionales que califican a las universidades por campos del conocimiento, la UNAM sólo destaca en disciplinas como filosofía e historia, en las que se halla entre las 30 mejores universidades del mundo.

Sin embargo, el valor de las investigaciones que se hacen en la UNAM no se puede medir por los rankings internacionales. Por ejemplo, una modesta investigación en agronomía que sirva de manera directa a una comunidad rural en el país merece todo nuestro apoyo y admiración, aunque no tenga visibilidad internacional. Y lo mismo podría decirse de cualquier otra investigación de calidad que se haga en la UNAM, aunque no sea investigación de punta. México necesita estudios avanzados en todos y cada uno de los campos del conocimientos. La cultura, el progreso y la independencia del país dependen de que tengamos especialistas en cada una de las ramas del saber.

La Junta de Gobierno ha dado a conocer las fechas del cambio en la Rectoría de la UNAM. Entre los temas que los candidatos tendrán que abordar frente a la Junta de Gobierno está el de qué hacer para que la investigación en la UNAM sea más competitiva a nivel internacional y sea de más utilidad a la realidad nacional.

Éste es un momento propicio para hacer planes ambiciosos y de largo plazo que den un nuevo impulso al sector de la investigación de la UNAM.

Para eso, tanto la Coordinación de la Investigación Científica como la Coordinación de Humanidades y Ciencias Sociales tendrán que realizar un examen muy detallado y riguroso de las fortalezas y los desafíos de la investigación en la UNAM. No quisiera parecer injusto en mis juicios, pero encuentro en la organización reciente de ambos subsistemas cierto letargo que no puede continuar en la próxima administración. También me parece que no ha habido suficiente interacción entre los dos subsistemas.

Si la UNAM quiere jugar en las ligas mayores de la ciencia mundial tendrá que realizar cambios rápidos y oportunos. El mundo del conocimiento avanza a una velocidad espectacular. Quienes no tomen las decisiones correctas se quedarán atrás irremediablemente. Ese es el peligro que corre la UNAM. Por eso necesitamos un Rector que esté compenetrado en el tema y que sea capaz de tomar el timón en un entorno tan complejo como el actual.

No hay fórmulas sencillas ni respuestas que valgan para todos los campos del conocimiento. La comunidad universitaria en su conjunto tendrá que contribuir con su experiencia y creatividad en la formulación de los nuevos proyectos.

La Junta de Gobierno tendrá que solicitar a los candidatos a la Rectoría un plan maestro para impulsar la investigación en los dos subsistemas universitarios. No hay tiempo que perder. La UNAM debe realizar una gran tarea de planeación para estar en la primera línea del avance del conocimiento en el siglo XXI.

guillermo.hurtado@3.80.3.65