La reforma y los visitadores de Irlanda

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Por:
  • larazon

El Papa ha trazado la ruta de reforma para la Iglesia en Irlanda y ha nombrado a los visitadores responsables. Al más puro estilo Ratzinger, el punto de partida son las víctimas y los alcances de la visita van directo al corazón de la Iglesia: purificarse en la verdad para restablecer la quebrantada relación con Dios, principio y fundamento de lo que mueve el corazón y permite reconocer en el “otro” al hermano entrañable.

La visita dará comienzo en el otoño en las cuatro arquidiócesis metropolitanas de Irlanda, para extenderse a otras diócesis. Se revisará la vida de la Iglesia diocesana y de las congregaciones religiosas masculinas y femeninas, así como los procesos de selección y formación de los futuros sacerdotes. Se trata de la renovación pastoral, moral y espiritual de la Iglesia. La conferencia de obispos de la Irlanda considera la visita como una expresión de la “cercanía personal” del Papa y un paso importante en el camino de “sanación, reparación y renovación”.

Si alguien esperaba un equipo de visitadores de medio pelo ha quedado defraudado. Para visitar las arquidiócesis: el cardenal Murphy O’Connor, arzobispo emérito de Westmister; el cardenal Patrick O´Malley, arzobispo de Boston; Christopher Collins, arzobispo de Toronto, y Thomas Prendergast, arzobispo de Ottawa; para los seminarios Timothy Dolan, arzobispo de Nueva York, en coordinación con la Congregación para la Educación Católica y; para la vida religiosa, cuatro religiosos que harán equipo con la Congregación encargada de estos institutos. Podemos decir, muy a la mexicana, que aquí el más chimuelo masca rieles.

Se trata de dos cardenales y tres arzobispos que han jugado un papel central en la reforma de la Iglesia en Inglaterra, Estados Unidos y Canadá, muy cercanos al ideario de reforma de Benedicto XVI y su personal estilo de enfrentar las cosas: buscar la mirada de cada persona, sin miedo a la verdad, sin temor al escándalo, para centrar la vida de la Iglesia en Jesús.

Para muestra, dos botones. En el año 2000, mientras Ratzinger daba fuerte batalla en la curia Romana a favor de las víctimas, O’Connor encargaba al retirado juez Lord Nolan el primer informe independiente sobre casos de pederastia en Inglaterra y Gales, de donde se derivó la reforma de aquella Iglesia. Ahí se probó lo afortunado del método seguido en Estados Unidos, Canadá y ahora en Irlanda. Por su parte, Patrick O’Malley es uno de los prelados que más han trabajado en la reforma de la Iglesia en Estados Unidos. En su opinión, el error más grave fue centrarse en los culpables —tratándoles como alcohólicos en rehabilitación— y olvidar que es mirando a los ojos de las víctimas, en solidaridad con ellas, que la misericordia y la conversión se hace posible.

Otra buena noticia es que, en virtud de su testimonio y entrega, una generación de prelados que han puesto el anuncio del Evangelio por encima de conveniencias políticas, siguiendo los pasos de Ratzinger, ahora encabeza la Iglesia en los asuntos más trascendentes. Dios les guarde.

jtraslos@hotmail.com