Viernes 23.10.2020 - 00:36

León, una muerte cargada de preguntas

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:

El sábado pasado en la noche, a eso de las diez y media, se le “ocurrió a León Serment, después de dejar a su mujer en un Uber en la puerta de su casa, dar una vuelta con su hijo de 22 años. A los pocos metros de su caminata nocturna antes de irse a dormir dos personas los asaltaron. La sorpresa para los maleantes fue que ni León ni su hijo traían nada de valor.

Las versiones más acabadas coinciden en que el hecho molestó a los delincuentes, los cuales atacaron violentamente a León y a su hijo, quienes se defendieron hasta donde les fue posible. Los asaltantes concentraron su atención en León.

Después de recibir 8 puñaladas cayó, los criminales huyeron y el hijo como pudo alertó a la policía. León murió en la ambulancia. Los violentos, dolorosos, lamentables y brutales hechos terminaron con la vida de un cineasta interesante, sensible y amable, quien fue conocido, entre otros trabajos, por sus filmes El efecto tequila y Kada Kien su Karma.

La muerte de León Serment no es un hecho aislado. Forma parte de una seria agudización de la violencia en la Ciudad de México. Hemos pasado de la indignación e incluso la sorpresa a mirar las cosas como parte de la cotidianeidad, y en algunos casos hasta sentirnos “afortunados” de que no nos pase, a sabiendas de lo cercano que estamos de ello.

El “disparo” de la violencia, como nos comentaba Eduardo Guerrero, no está siendo visto por las autoridades. En la reunión 40 de la Comisión Nacional de Seguridad, celebrada ayer, no hubo referencias directas a la violencia que se padece de nuevo en la cotidianeidad, independientemente de la que se vive en algunos estados producto de la delincuencia organizada.

No se está contemplando que estamos de nuevo ante un fenómeno de recrudecimiento de la violencia, el cual está provocando que le demos otra vuelta a nuestras vidas y hábitos. Estamos obligados para sobrevivir a cambiar todavía más de lo que ya hemos hecho.

¿Es el asesinato a puñaladas de León Serment, ante la mirada y la impotencia de su hijo, un hecho aislado? ¿Qué puede llevar a dos personas, todo parece indicar que son jóvenes, a matar tan violenta y brutalmente a alguien que no conocen, no saben quién es y que ni siquiera es sujeto de asalto porque no trae nada? ¿Qué es lo que lleva a estos extremos? ¿Qué está pasando y qué entorno estamos construyendo para que se presente este tipo de situación que no tiene camino de regreso?

¿Tenemos los ciudadanos que someternos ante un asalto, dejar que nos roben, nos golpeen y además suframos todo tipo de vejaciones? ¿Qué pasa cuando un ciudadano se harta de vivir y ver todo esto, en donde la impunidad y la impotencia son una forma de vida?

A León Serment no le pasaba de largo nada de esto. Sus películas tenían que ver con el país que somos. Su muerte trunca un proyecto que nos hacía bien a todos. Su muerte pudiera ser similar a la de muchas otras de las cuales no se tiene registro.

Es una muerte dolorosa que lleva a cuestionar todo. A los gobiernos porque siguen sin atinar cómo enfrentar uno de nuestros grandes y lacerantes problemas, la inseguridad. También nos cuestiona a todos, ¿qué tipo de sociedad estamos construyendo en que la vida pasa a segundo plano y la muerte violenta es una forma de vida?

 RESQUICIOS. Así nos lo dijeron ayer:

* El Presidente retomó una demanda de la sociedad civil con su propuesta sobre diversidad. No es ético que nos estén regateando nuestros derechos.

No se tiene que dar una discusión sobre el tema porque la Corte ya lo dictaminó. La posición de López Obrador es conservadora, no se puede llevar a efecto un referéndum como propuso porque los derechos humanos no están a debate. No se puede posponer ningún derecho anteponiendo la agenda legislativa. Somos una realidad y vamos a seguir luchando por nuestros derechos: Antonio Medina, secretario nacional de Diversidad Sexual, PRD.

solorzano52mx@yahoo.com.mx

Twitter: @JavierSolorzano