Más Tanias y menos CNTE

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El ciclo escolar está a punto de empezar y las negociaciones entre la Secretaría de Gobernación y la CNTE parecen haber caído en un punto muerto. La Coordinadora no acepta otra cosa que no sea su agenda completa y cada vez pide más cosas para su beneficio. Poco le importa el futuro de miles de niños y adolescentes, que si tuvieran mejores oportunidades de educación podrían tener una mucho mejor calidad de vida para ellos y sus familias.

Un ejemplo es Tania Eulalia Martínez Cruz, quien nació en Tamazulápam del Espíritu Santo, mixe, en el estado de Oaxaca, un municipio en donde la mayoría de sus pobladores hablan mixe y muchos ni siquiera entienden español. Es una zona de alta marginación y en donde un 43 por ciento de los habitantes vive en extrema pobreza.

Esta joven de 29 años cuenta que tocó muchas puertas y que su camino inició a los 14 años, cuando salió de Tamazulápam para irse a estudiar al Estado de México su educación media superior. Después hizo la carrera de ingeniería en irrigación por la Universidad Autónoma de Chapingo, que pudo acabar por contar con una beca.

En el 2009 obtuvo la beca Fulbright, dificilísima de alcanzar, y así consiguió terminar su maestría en ingeniería agrícola y biosistemas por la Universidad de Arizona, en Estados Unidos.

Poco después, por medio de otra beca, la de Conacyt, fue a Holanda a hacer otro postgrado.

La semana pasada ganó el Premio Nacional de la Juventud 2016 con la distinción al Logro Académico.

Tania ha dirigido y participado en diversos proyectos de investigación aplicada, tanto en México como en el extranjero. Ha presentado sus investigaciones en congresos de Estados Unidos, México, Reino Unido, Tailandia y Camboya.

Su plan a futuro es continuar sus estudios de desarrollo internacional en la University of Sussex, Reino Unido, y realizar un posdoctorado en el Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias en Kenia, África, con un trabajo documental sobre las semillas de maíz como patrimonio cultural, denominado Cultura Tecnológica.

Tania, de niña, vivió de cerca lo que son el alcoholismo y la violencia. Y sabía desde entonces que para poder encontrar un mejor futuro tenía que estudiar en otro lugar.

Cuando salió de Oaxaca su abuela le dijo en mixe porque la señora no podía hablar español:

“Llévate este rebozo, quiero que le digas a los que viven allá, en el otro mundo, quiénes somos, cómo vivimos y qué hacemos. Llévatelo para que nos recuerdes, para que no nos olvides”.

Su madre y su padre son maestros indígenas que a temprana edad tuvieron que dejar sus comunidades para recibir educación y mejorar sus condiciones de vida. Ambos formaron parte de las primeras generaciones de docentes cuya misión no fue sólo la castellanización en las comunidades oaxaqueñas, sino también impartir una educación intercultural desde la perspectiva indígena y los contextos locales.

Tania Eulalia está convencida de que las experiencias en el extranjero le han permitido valorar aún más sus raíces, su familia y su país y se siente con el compromiso de contribuir al mejoramiento de México con los conocimientos adquiridos más allá de las fronteras de nuestra patria.

Lo que es un hecho es que esta mujer tan talentosa no hubiera podido lograr absolutamente nada si no hubiera buscado y aprovechado las oportunidades que halló fuera de Tamazulápam del Espíritu Santo.

Es el claro ejemplo de que talento hay, y mucho, sólo se tiene que desarrollar.

Y cuando vemos que movimientos en Oaxaca como el de la CNTE sólo están boicoteando a generaciones enteras, la verdad sí da mucha tristeza y frustración.

bibibelsasso@hotmail.com

Twitter:@bibianabelsasso