“Más vale prevenir...”

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
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“El mejor momento para reparar el techo de tu casa es cuando el sol brilla”, así solía decirlo el Presidente John F. Kennedy en clara referencia al valor de la planeación en tiempos mejores para enfrentar los tiempos no tan afortunados.

Hoy en día, cuando ya algunas economías desarrolladas (la Unión Europea, por ejemplo) han dado los primeros pasos para desmantelar el andamiaje monetario implementado durante los obscuros días de crisis 2008-2009, se vuelve cada vez más relevante la planeación ante el riesgo de que pudiera presentarse un escenario de reordenamiento brusco de capitales alrededor del mundo en los meses próximos.

Cabe recordar que una de las principales causales de la entrada masiva de capitales a mercados emergentes (como México) desde el año pasado ha sido el atractivo diferencial entre las tasas de interés externas y las internas (excepcionalmente bajas en el mundo desarrollado y relativamente altas en mercados emergentes).

En este contexto, no se puede culpar a las autoridades económicas locales de inmovilidad, sin duda resultó un acierto por parte de la Comisión de Cambios (conformada por Hacienda y el Banco de México) el establecer desde finales de febrero del año pasado el nuevo esquema de acumulación de reservas internacionales a través de la venta de opciones por parte del banco central.

Dicho esquema ha tomado ventaja de las ocasiones cuando el peso se ha revalorado frente al dólar en el último año para acumular reservas. De hecho, desde que inicio el esquema ha contribuido con cerca del 20% de las reservas que se han acumulado y alcanzar el actual nivel récord de las mismas, 124 mil millones de dólares (al 15 de abril).

 El beneficio de dicho esquema ha sido doble: 1) por una parte ha logrado llevar al nivel de reservas de México a niveles más cercanos a sus pares con calificación crediticia similar (incrementándose a casi 13% del PIB local desde 7% en 2007), y 2) el actual nivel de reservas luce lo suficientemente razonable como para constituir un activo ante un posible escenario de redistribución de capitales que podría llevar a un debilitamiento del peso mexicano.

Sin duda, este último escenario es una de los más relevantes en la actualidad, sobre todo ahora que el plan a seguir con el fin de “normalizar” los niveles de tasas de interés y revertir la compra de bonos del Tesoro por parte por parte de la Reserva Federal (Fed) en EU comienza a delinearse en los discursos de las autoridades de dicha institución.

En nuestro caso, anticipamos que la Fed comenzará a elevar su tasa de interés de referencia a partir del primer trimestre del año que entra, mientras que el Banco de México podría comenzar a hacer lo propio a partir de finales de este mismo año. Por lo tanto, el atractivo de invertir en instrumentos financieros denominados en pesos mexicanos comenzará a ser menos “jugoso” a partir del próximo año.

En el escenario anterior, la Comisión de Cambios estaría en posición de reinstalar mecanismos de intervención basados en reglas en el mercado cambiario local que, utilizando los dólares de las reservas, podrían acotar el espacio de debilitamiento del peso.

El día de hoy el sol brilla en cuanto a la recepción de capitales extranjeros que continúan entrando masivamente al mercado local, mañana el cielo podría estar nublado y nuestras medidas preventivas tomadas en “tiempos de vacas gordas” podrían comenzar a redituar.

jvirgenroj@banamex.com