Jueves 22.10.2020 - 09:56

Nueva visión sobre el conflicto sirio

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:

En Amman

Cuando estalló la guerra en Siria (2011), todos nos imaginábamos que iba a seguir los pasos de Túnez, Egipto o Libia, y que en pocos días Bashar Al Asaad tendría el mismo destino de los presidentes que sufrieron la llamada Primavera Árabe, no sin antes hundir el país en un baño de sangre, destruido y dividido. Sin duda alguna el régimen de Damasco estuvo a punto de derrumbarse. Así lo predecía el escenario de los enfrentamientos y el análisis de las alianzas. Los expertos comenzaron a hablar de Siria Post Asaad, un Califato radical o un país dividido y débil. Pero ciertos factores les obligo a retroceder en sus visiones.

Los logros que está teniendo el ejército de Irak liberando al Faluja de los terroristas de Estado Islámico, –quienes escaparon de la ciudad en tres direcciones, oeste rumbo a la frontera Jordana donde fueron eliminados por las incursiones aéreas de la Coalición Internacional, al este o sea Bagdad y Karbala que también fueron eliminados por la tropa y la milicia iraquí y los demás hacia el norte o sea hacia al Mosul, donde las tropas iraquíes están preparándose para reconquistarla–, además del desarrollo de la actual batalla de Alepo –expulsar a los jihadistas de Mosul y Alepo es encerrarlos en Raqqa, la sede principal del Califato, o sea contener la esta epidemia maligna–. Estos triunfos están cambiando la visión que se tenía de Siria.

Turquía también ha tenido que ver en la situación siria. Los cambios en la política de Ankara, como suspender su intervención en el conflicto sirio –por sus grandes pérdidas económicas, los sabotajes que tuvo en casa y el fallido golpe de Estado que permitió a Erdogan hacer cambios radicales en su política y en las relaciones con sus vecinos– han hecho que se reduzca notablemente el flujo de yihadistas y sus suministros a Siria por la frontera turca.

Pero para algunos el factor predominante son las continuas incursiones aéreas rusas y los avances de la tropa siria apoyada por militares iraníes y de Hezbola que están dando resultados positivos, lo que obliga a todos los que están en contra del régimen de Damasco a reanalizar sus planes, especialmente Estados Unidos, Arabia Saudita y Israel.

Todo el mundo observa lo que está sucediendo en Siria, especialmente Israel que le interesa enormemente que los resultados de este conflicto no sean a favor del régimen. Para Israel el triunfo y la persistencia del régimen lleva la relación con Siria al punto cero o en otras palabras de rivales aunque sea de palabras como era antes del conflicto, pero con la diferencia de que el Ejército sirio luego de cinco años de guerra se ha hecho más experto y más profesional. La relación declarada y firme entre Siria, Irán y Hezbola significa para Israel tener a Irán al otro lado de su frontera… una verdadera pesadilla para Tel Aviv.

nizardana.razon@gmail.com

Twitter:@NizarRazon