Partidos politicos: lecciones de Reino Unido

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Por:

Leonardo Núñez González

El régimen británico es uno de los más antiguos, complejos y estables de la historia contemporánea. Muchas de nuestras instituciones tienen su inspiración en el modelo inglés. Por ejemplo, limitar los poderes del monarca y establecer algunos derechos generales para todos los ciudadanos surgieron en 1215, año en que la nobleza obligó al rey Juan a firmar la Carta Magna.

Igualmente, en 1689, nació el Bill of Rights, documento con el que el Parlamento logró imponerse sobre el rey, inspirando posteriormente la idea de la separación de poderes entre Ejecutivo, Legislativo y Judicial, así como el sistema de pesos y contrapesos. Donde no parece haber inspirado a muchos sistemas es en la lógica y operación de su esquema de financiamiento a partidos políticos, que se pondrán a prueba en la elección general del Parlamento que se realizará el próximo jueves 7 de mayo.

En Reino Unido el financiamiento público a partidos se estableció en 1975 (tres años antes de que lo hiciéramos nosotros), cuando la Casa de los Comunes introdujo una reforma para crear el Short Money, que es un financiamiento para los partidos de oposición que se reparte con la idea de que los partidos de oposición necesitaban más dinero para mejorar su desempeño en la función parlamentaria ante los recursos que tenían los legisladores del partido en el gobierno. Se paga para tener oposiciones más inteligentes.

Después, en el año 2000 se crearon los Policy Development Grants (Política de Subvención para el

Desarrollo), con la idea de que todos los partidos debían tener un financiamiento público para lograr desarrollar las políticas que incluirían en su propaganda política. Las promesas de campaña son financiadas por el erario para que no sean simples cartas a Santa Claus o declaraciones de buenas voluntades. Este dinero se reparte de una forma similar a como se reparte el dinero a los partidos en México: hay una bolsa que se divide en partes iguales para todos los partidos y una segunda bolsa que se reparte en función del electorado de cada partido y de la cantidad de asientos ganados.

Los Policy Development Grants suman 2 millones de libras que se reparten año con año; mientras que el Short Money para 2014-2015 fue de 7 millones 254 mil, es decir, el dinero público destinado a los partidos políticos para esta elección será de 9 millones 254 mil libras esterlinas (218 millones 55 mil pesos).

¿Es eso mucho o poco? Para ponerlo en perspectiva, este año el INE otorgó 5 mil 199 millones 695 mil pesos a los partidos políticos, 23 veces más de lo que recibieron los partidos de Reino Unido. Además de que pagamos mucho más, no demandamos nada a cambio. Tenemos desde partidos que prometen cosas imposibles hasta partidos que despilfarran nuestro dinero regalando boletos de cine de manera ilegal y pagando multas. Tal vez deberíamos volver a inspirarnos en Reino Unido y tomar algunas lecciones que se supone que justifican darles dinero a los partidos.

leonugo@yahoo.com.mx

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